¿Ser padre hoy en día es más difícil que antes?

By on 04-29-2019

Hablamos con una psicóloga infantil sobre cómo abordar de forma integral la paternidad en el territorio inexplorado de la era digital

Aunque todas las generaciones de padres se quejan de que su labor es más difícil que la de sus predecesores, es evidente que los problemas a los que se enfrentan los padres de la era digital son diferentes y más numerosos que aquellos a los que se enfrentaron nuestros padres, nuestros abuelos, o cualquier otra generación anterior.

Nosotros, la denominada generación X y los millennials, somos la primera generación de padres y madres en criar a niños que han vivido rodeados de dispositivos digitales desde que nacieron. Según un informe de la Asociación Americana de Pediatría, los niños empezaron a ver la tele regularmente a los cuatro años en 1970, mientras que en la actualidad empiezan a interactuar con el mundo digital a los cuatro meses.

En la actualidad los niños empiezan a interactuar con el mundo digital a los cuatro meses

Nuestros hijos están habituados a las redes sociales, los smartphones, Internet, los ordenadores del colegio y los dispositivos que hay a nuestro alrededor, el denominado Internet de las cosas. Aunque es indudable que los dispositivos digitales nos han facilitado algunas tareas, la realidad es que han creado un mundo nuevo de desafíos y problemas que debemos superar mientras criamos a nuestros hijos. ¡Y todo mientras intentamos, a nuestra vez, aprender a ser adultos sanos en la era digital!

Los niños no son los únicos que tienen dificultades para establecer límites saludables en lo referente a los dispositivos digitales. Los adultos también tenemos problemas para incorporar la tecnología de forma segura en nuestras vidas. Muchos de los padres que acuden a mi clínica reconocen que los dispositivos electrónicos y los medios digitales absorben buena parte de su tiempo en detrimento de otras cosas, y se preguntan cómo van a ayudar a sus hijos a desarrollar buenos hábitos digitales si ellos mismos tienen problemas para hacerlo.

Todos estamos juntos en esto, y todos intentamos encontrar la forma de beneficiarnos de los aspectos positivos que la tecnología aporta a nuestras vidas y minimizar los negativos. La buena noticia es hay pequeños gestos que podemos hacer para que nuestra labor como padres en la era digital resulte más simple y efectiva tanto para nosotros como para nuestros hijos.

Sé consciente de tus propios hábitos digitales

Muchos padres ni siquiera son conscientes del tiempo que pasan delante de la pantalla ni de los efectos que esto puede tener en sus hijos y en su relación con ellos. Empieza por fijarte con atención en qué momentos y lugares utilizas tus dispositivos y cuánto tiempo les dedicas. Algunos dispositivos cuentan con aplicaciones y funciones específicas que te permiten ver un resumen del uso que has hecho a lo largo del día o de la semana.

La mayoría de los padres con los que trabajo se asustan cuando se dan cuenta de la cantidad de tiempo que pasan delante de la pantalla a lo largo del día. Presta atención a la frecuencia con la que utilizas tus dispositivos cuando estás con tus hijos y a si sueles dividir tu atención entre ellos y la pantalla. Comprender mejor tus patrones de uso te permitirá hacer los cambios necesarios para convertirte en el padre que quieres ser.

Puedes utilizar cualquier software de control parental o bienestar digital que te resulte cómodo. Suelo recomendar Qustodio porque permite ver fácilmente el tiempo que se ha utilizado cada dispositivo, de modo que puedes saber exactamente lo que has estado haciendo en el tuyo y lo que han hecho tus hijos en los demás. ¡Los resultados suelen ser sorprendentes!

Da ejemplo a tus hijos con tus hábitos digitales

Nada de lo que les digamos será más efectivo que nuestro propio ejemplo. ¡Esto es especialmente cierto en el caso de la tecnología! El ejemplo que les damos es más importante que las reglas que establecemos o lo que les decimos. Si no queremos que utilicen el móvil o la tableta a la hora de comer, nosotros tampoco debemos usarlos en la mesa.

Deja el dispositivo que estés usando. Mira a tus hijos a los ojos y escúchales atentamente. Esto también les sirve de modelo para desarrollar habilidades sociales y relacionales importantes. Si les damos ejemplo dedicando nuestro tiempo a actividades que no requieran el uso de la tecnología, les ayudaremos a hacer lo mismo. Lo principal es que, como padres, les enseñemos con nuestro ejemplo cuál debe ser su comportamiento hacia los dispositivos electrónicos y los medios de comunicación.

Da prioridad a actividades distintas de la tecnología

Ayudar a los niños a dar prioridad a sus actividades diarias siempre ha sido responsabilidad de los padres, pero puede resultar más difícil cuando los niños prefieren pasar el tiempo delante de la pantalla en lugar de dedicarse a otro tipo de actividades. Una forma sencilla de gestionar este problema es pedirles que dediquen tiempo a otras tareas o actividades antes de utilizar cualquier tipo de dispositivo.

Por ejemplo, pueden prepararse por la mañana para ir al colegio, hacer los deberes, ocuparse de alguna tarea doméstica, hacer ejercicio, leer un libro o dedicarse a cualquier otra actividad que les guste antes de ponerse delante de la pantalla. Dependiendo de su edad, puedes hablar con ellos de las tareas y las actividades que pensáis que deben tener prioridad, y después crear reglas para determinar cómo y cuándo deben hacerlas antes de utilizar el móvil o el ordenador.

Pasad tiempo juntos haciendo actividades que no impliquen el uso de dispositivos electrónicos

Fortalece vuestra relación y enséñales que es importante hacer cosas con otras personas en la vida real organizando actividades que no impliquen estar delante de una pantalla. Una buena forma de empezar es evitar el uso del móvil o la tableta en la mesa, ya que permitirá que los miembros de la familia centren su atención en los demás y disfruten de la comida y de la conversión sin distracciones digitales.

He visto familias que lo hacen de otras formas: celebran una noche de juegos semanal, leen juntos un libro todas las noches, cocinan juntos, hacen construcciones con piezas de Lego, van a la peluquería, etc. Podéis hacer juntos una tarea que tengáis que hacer de todos modos, como la colada o la comida, además de actividades que sean de su agrado, como hacer manualidades o montar en bicicleta. El objetivo es que os acostumbréis a pasar tiempo juntos sin recurrir a la tecnología, aunque sea durante breves periodos de tiempo.

El objetivo es que os acostumbréis a pasar tiempo juntos sin recurrir a la tecnología, aunque sea durante breves periodos de tiempo.

No te preocupes si tus hijos se enfadan cuando les pones límites

Muchos padres se sienten angustiados cuando sus hijos se enfadan, y evidentemente puede convertirse en un problema cuando intentan limitar tiempo que pasan delante de la pantalla. Es importante que recuerden que los niños pueden experimentar multitud de emociones desagradables hacia los límites, y que es normal que se sientan así.

Es importante que los padres recuerden que los niños pueden experimentar multitud de emociones desagradables hacia los límites, y que es normal que se sientan así.

Como padres, nuestro trabajo consiste en establecer expectativas adecuadas y marcar a nuestros hijos unos límites saludables, aunque no les gusten. En la era digital, los padres tenemos la obligación de establecer límites saludables y adecuados respecto a cuándo y durante cuánto tiempo pueden utilizar los dispositivos y a qué contenido pueden acceder.

¡Es posible que a veces no les guste, igual que a veces no les gusta que les mandemos ducharse con regularidad, sacar la basura o hacer los deberes! Puedes estar seguro de que, aunque se enfaden en el momento, establecer límites es una forma de hacerles saber que les queremos y que deseamos lo mejor para ellos. Sigue hablando con ellos sobre las ventajas y los inconvenientes de usar un dispositivo digital, pon los límites que consideres adecuados y dales ejemplo con tus propios hábitos digitales, aunque protesten. Créeme cuando te digo que tus hijos saben que lo haces por su propio bien, aunque en el momento no lo parezca.

Los padres de la era digital disponen de herramientas únicas y afrontan desafíos a los que ninguna otra generación de padres ha tenido que enfrentarse. Si ahora ayudas a tus hijos a desarrollar buenos hábitos digitales, aunque sea de forma progresiva, será beneficioso para ellos tanto en el presente como en el futuro.

Dr. Nicole Beurkens
Nicole Beurkens es doctora en Psicología Clínica, posee el certificado de especialista en Nutrición humana y se ha especializado en la evaluación y el tratamiento de niños con trastornos mentales y del desarrollo severos. A lo largo de sus 20 años de experiencia, ha tratado con éxito a más de 1000 niños y familias utilizando técnicas relacionadas con la alimentación, el estilo de vida y la salud mental.