¿Las pantallas pueden convertirse en una herramienta educativa?

By on 08-01-2019

Dra Nicole explica los efectos positivos y negativos que tiene el uso de dispositivos electrónicos en el desarrollo cognitivo y el rendimiento académico de tus hijos

Debido a la gran cantidad de juegos y aplicaciones que se promocionan como «didácticas» y «educativas», a los padres puede resultarles difícil decidir qué tipo de actividades digitales pueden ser recomendables para sus hijos y cuáles pueden acabar resultando peligrosas. Aunque es cierto que algunas de estas actividades pueden fomentar el aprendizaje y el desarrollo de los niños, hay otras que no. También preocupa la gran cantidad de tiempo que los niños pasan delante de las pantallas y los efectos que esto tiene sobre su rendimiento escolar y sus capacidades funcionales.

Repasemos las ventajas y los inconvenientes de utilizar las pantallas en las aulas

Es evidente que la tecnología proporciona múltiples oportunidades para el aprendizaje. El mero hecho de poder acceder a la cantidad casi infinita de información que hay en Internet ofrece oportunidades para aprender y desarrollar nuevas habilidades. Asimismo, existen numerosos juegos y actividades educativas para niños de todas las edades que permiten desarrollar y reforzar la comprensión lectora, las habilidades matemáticas y la expresión escrita. Además, los niños y los adolescentes pueden acceder a programas de calidad para adquirir todo tipo de conocimientos, desde nuevos idiomas a nociones de robótica, y prácticamente cualquier materia comprendida entre ambas.

Algunos videojuegos fomentan el desarrollo de las habilidades cognitivas, en concreto de la atención visual, la velocidad de procesamiento y la capacidad de rotar mentalmente objetos en el espacio. En el entorno del aula, los programas y las aplicaciones educativas permiten ofrecer una experiencia de aprendizaje más personalizada, ya que los estudiantes tienen la posibilidad de explorar los contenidos a su propio ritmo y realizar ejercicios adicionales o profundizar en los contenidos de una asignatura en función de sus necesidades personales.

Pero si bien es cierto que el uso de dispositivos digitales en las aulas ofrece numerosas ventajas, también puede plantear algunos problemas. La principal preocupación es el tiempo que los niños dedican diariamente a sus dispositivos, y los datos indican que los niños mayores de ocho años pasan como mínimo una media de 7 horas al día delante de la pantalla. Aunque sea por motivos educativos, el uso excesivo de este tipo de dispositivos puede provocar trastornos de la visión y la atención, alteraciones del estado de ánimo, problemas de memoria, trastornos de la conducta y del sueño, etc. Los estudios también demuestran que, aunque los juegos digitales educativos pueden reforzar algunas habilidades cognitivas, también pueden afectar a otras de alto nivel como el pensamiento crítico, la imaginación o la capacidad de reflexión.

Los estudios también demuestran que, aunque los juegos digitales educativos pueden reforzar algunas habilidades cognitivas, también pueden afectar a otras de alto nivel como el pensamiento crítico, la imaginación o la capacidad de reflexión.

También existe cierta inquietud sobre la relación que hay entre el uso de pantallas y el desarrollo de la visión a causa del aumento del número de casos de niños que necesitan gafas a una edad temprana porque apenas utilizan la visión de lejos cuando están delante de la pantalla. Los estudios también han demonstrado que, aunque utilizar el teclado puede tener sus ventajas, escribir a mano nos aporta muchos beneficios. Por ejemplo, los alumnos tienden a procesar y retener mejor la información cuando toman notas en papel que cuando utilizan el teclado de un ordenador. La escritura manual también se ha relacionado con un buen desarrollo de la comprensión lectora y las habilidades motoras, de modo que es importante fomentar el uso de esta habilidad.

Sabemos que cuanto más tiempo pasan los niños delante de la pantalla, más probabilidades tienen de desarrollar problemas de atención y de memoria. En concreto, obligarlos a seguir un ritmo de aprendizaje excesivamente rápido y permitirles jugar a videojuegos estresantes puede provocarles problemas para mantener la atención, concentrarse en tareas complejas y postergar las gratificaciones. Jugar a este tipo de juegos, aunque solo sea durante una hora al día, puede afectar a la capacidad de atención y la impulsividad de los niños. ¡Y lo mismo sucede en el caso de los alumnos más mayores, puesto que los jóvenes universitarios afirman que cuanto más tiempo utilizan dispositivos electrónicos, más se reduce su capacidad de atención y más aumentan sus niveles de hiperactividad e impulsividad!

Obligarlos a seguir un ritmo de aprendizaje excesivamente rápido y permitirles jugar a videojuegos estresantes puede provocarles problemas para mantener la atención, concentrarse en tareas complejas y postergar las gratificaciones. Jugar a este tipo de juegos, aunque solo sea durante una hora al día, puede afectar a la capacidad de atención y la impulsividad de los niños.

Hay que tener en cuenta que algunos estudios relacionan la exposición de los niños menores de dos años a las pantallas con retrasos en el desarrollo lingüístico y cognitivo. Aunque existen juegos y aplicaciones enfocados a los «alumnos más jóvenes» de este grupo de edad, los padres deben tener en cuenta que este tipo de estimulación no ayuda a establecer una base sólida para el aprendizaje y el desarrollo. Durante los primeros años de su vida, los niños necesitan interactuar con adultos, jugar con juguetes y disfrutar de otro tipo de experiencias en el mundo real para estimular su aprendizaje y su desarrollo lingüístico.

Los padres y los profesionales de la enseñanza deben ser conscientes de que, aunque disponen de una gran cantidad de contenidos y aplicaciones educativos que pueden utilizar tanto en el aula como en casa, hay pocos estudios que demuestren que este tipo de recursos tiene una influencia significativa en el rendimiento académico de los alumnos. Así, aunque es indudable que la tecnología puede llegar a ser una herramienta educativa muy útil, si se observa con algo de perspectiva, no parece que la integración de las nuevas tecnologías en el aula suponga una gran ventaja educativa para los alumnos. ¡Ningún dispositivo o aplicación puede reemplazar a un buen profesor o padre que está ahí para resolver las dudas de los niños, ayudarles a hacer los ejercicios y orientarlos durante el proceso de aprendizaje!

¡Ningún dispositivo o aplicación puede reemplazar a un buen profesor o padre que está ahí para resolver las dudas de los niños, ayudarles a hacer los ejercicios y orientarlos durante el proceso de aprendizaje!

Teniendo en cuenta todo esto, hemos seleccionado algunas estrategias prácticas para abordar el uso de los dispositivos electrónicos que permitirán a los padres favorecer el aprendizaje y el desarrollo de sus hijos tanto a lo largo del curso como durante el resto de su etapa escolar:

  • Asegúrate de que tus hijos hagan descansos regulares cuando usen este tipo de dispositivos, ejerciten la vista de lejos y cambien de postura. Pasar demasiado tiempo delante de la pantalla puede provocar fatiga ocular y reducir la actividad física necesaria para garantizar su desarrollo físico y mental. Haz que se levanten, caminen y dirijan la vista hacia objetos lejanos al menos una vez cada 20 o 30 minutos.
  • Elige juegos y actividades educativas que sean adecuadas para su edad y asegúrate de que terminan la actividad que han elegido. Pasar de una aplicación o actividad a otra y dejar las cosas a medias aumenta la impulsividad de los niños y reduce su nivel de tolerancia a la frustración. Cuando nuestros hijos se encuentran con una tarea que supone un desafío para ellos, debemos animarles a intentar resolverlo, ya sea con o sin nuestra ayuda, antes de pasar a la siguiente actividad.
  • Reserva tiempo para realizar actividades que no requieran el uso de la tecnología durante el día para que tus hijos vivan experiencias en el mundo real que les permitan aprender y crecer. Los niños de todas las edades (incluidos los adolescentes) necesitan oportunidades para viajar, socializar, conectar con la naturaleza e incluso aburrirse. La estimulación constante que provocan las pantallas, incluso en el caso de las aplicaciones educativas, pueden afectar negativamente a su desarrollo.
  • Evita las aplicaciones y los programas que sobreestimulan a los niños con gráficos y sonidos estresantes y cambios constantes en los contenidos. Las actividades educativas digitales deberían centrarse en los conocimientos o las competencias que queremos que los niños adquieran, no en elementos adicionales que pueden distraer su atención. De hecho, la sobreestimulación que provocan los gráficos y la acción reduce los beneficios didácticos y educativos de este tipo de aplicaciones.
  • Realiza actividades educativas con tus hijos, incluyendo la lectura, sobre todo si son pequeños. Lee libros digitales con ellos como harías con un libro en papel. De este modo, estarán expuestos al lenguaje y a la interacción y podrán beneficiarse de los efectos positivos que tiene la participación de los adultos en la historia o la actividad.
  • Anímalos a escribir tanto a mano como en el ordenador. Asegúrate de que los preadolescentes y los adolescentes alternen el uso del teclado con la escritura manual. Ayúdales a cambiar de hábitos y haz que tomen apuntes y hagan sus trabajos a mano de vez en cuando.
  • Evita realizar multitareas digitales. Evita que tus hijos utilicen más de un dispositivo o medio a la vez. Con demasiada frecuencia, los niños y los adolescentes están pendientes del teléfono mientras ven vídeos y utilizan las redes sociales, ¡un hábito que afecta negativamente a su cerebro! Utilizad solo un dispositivo a la vez y terminad la tarea que estáis haciendo antes de empezar la siguiente.
  • Procura que tus hijos realicen actividades que no requieran el uso de la tecnología cuando están en casa, sobre todo si pasan gran parte de su jornada lectiva usando dispositivos electrónicos y aplicaciones educativas.

Recuerda que el equilibrio es fundamental, y que el tiempo que los niños dedican a realizar actividades en el mundo real suele ser más beneficioso para su aprendizaje y su rendimiento académico que el que pasan sentados delante de una pantalla.

Dra. Nicole Beurkens

Nicole Beurkens es doctora en Psicología Clínica, posee el certificado de especialista en Nutrición humana y se ha especializado en la evaluación y el tratamiento de niños con trastornos mentales y del desarrollo severos. A lo largo de sus 20 años de experiencia, ha tratado con éxito a más de 1000 niños y familias utilizando técnicas relacionadas con la alimentación, el estilo de vida y la salud mental.

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