¡Hazte con el control de la tecnología en 2020!

By on 12-29-2019

Estar conectado las veinticuatro horas del día puede resultar estresante. Sin embargo, se trata de una decisión consciente.

2019 ha sido un año marcado por la creciente concienciación sobre los peligros potenciales a los que se exponen los padres y los niños en Internet. Ofcom, el organismo regulador de las telecomunicaciones británico, publicó en mayo un informe que indicaba que el 83% de los adultos y el 91% de los niños de entre 12 y 15 años temen sufrir una experiencia negativa en la red. ¡Se trata de una gran noticia! Estos datos significan que, como sociedad, cada vez somos más conscientes de las ventajas e inconvenientes que conlleva nuestra vida digital. Los riesgos de los que habitualmente nos alertan los medios de comunicación se centran en casos relacionados con la ciberpederastia o la explotación sexual, los cuales, aunque tienen consecuencias devastadoras, son relativamente poco frecuentes.

Es evidente que no debemos bajar la guardia ante estas amenazas, pero yo espero que en 2020 la sociedad comience también a tomar conciencia del creciente impacto que las relaciones tóxicas con la tecnología tienen en nuestras vidas y de los desafíos que plantea la economía de la atención.

La ciberseguridad es fundamental, y en este sentido los programas de control parental con funciones como el bloqueo de aplicaciones y el filtrado web constituyen una gran herramienta. Pero también es importante adquirir hábitos que nos permitan controlar el papel que juega la tecnología en nuestra vida diaria.

Trabajemos para que 2020 sea el año en el que recuperemos el control del uso de la tecnología! Os adelanto que la solución no consiste únicamente en cargar el teléfono fuera del dormitorio. A continuación, encontraréis 7 sugerencias que os ayudarán a desarrollar una relación consciente con la tecnología en vuestro día a día.

No perdáis de vista vuestros valores

Antes de nada, debéis decidir qué valores deseáis que definan vuestras vidas en 2020 y qué papel va a jugar la tecnología a la hora de alcanzar vuestros objetivos. ¿Queréis pasar más tiempo con vuestra familia? ¿Cómo va a ayudaros la tecnología a hacerlo? Si os habéis propuesto ser más eficientes en el trabajo, ¿constituirá una herramienta o una distracción? Si lo que buscáis es gestionar mejor vuestras finanzas, ¿qué herramientas tecnológicas os ayudarán a hacerlo (p. ej., las aplicaciones para controlar los gastos como Mint) y cuáles pueden acabar convirtiéndose en un obstáculo (las opciones de pago en un clic)? 

Aprended a gestionar vuestro tiempo

¡No es necesario que estéis conectados las veinticuatro horas del día! Estableced límites y descansad regularmente de la tecnología. Decidid en qué momentos del día o de la semana queréis estar conectados y en cuáles no. Al igual que nos lavamos los dientes o nos acostamos a la misma hora todos los días, debemos encontrar la forma de convertir nuestros hábitos tecnológicos en parte de nuestra rutina diaria.

Estableced límites y respetadlos

Hay infinitas maneras de permanecer en contacto con nuestros compañeros y amigos: podemos utilizar Facebook con nuestros conocidos, Slack con los compañeros de trabajo, WhatsApp con la familia y los amigos cercanos… Prestad atención a los canales de comunicación que utilizáis y a su objetivo. Si difuminar las barreras entre ellos os hace sentir que estáis perdiendo el control, ceñíos a los límites que habéis establecido. Lo cual nos lleva a la sugerencia número 4…

No cedáis a la presión de los demás

Si este año recuperamos el control, no pasa absolutamente nada por establecer límites claros en lo referente a la comunicación. Si pensáis que no siempre podéis responder inmediatamente a los mensajes (o no os apetece hacerlo), informad a vuestros amigos y familiares: «A partir de este año, voy a dejar de revisar continuamente mis mensajes». Pedidles que os llamen si surge alguna urgencia y explicadles que responderéis al resto de mensajes cuando podáis.

Sed selectivos a la hora de aceptar invitaciones a chats grupales (¡y no os sintáis mal por abandonarlos!)

El grupo de WhatsApp de la clase de vuestros hijos es un buen ejemplo de esto, y una fuente de estrés para muchos padres que se sienten obligados a unirse. Proponed a los demás padres que el representante de la clase configure 2 grupos, uno para los anuncios importantes y otro opcional para las conversaciones sociales. ¡Si no tenéis nada que añadir a una conversación grupal y creéis que no os aporta nada, lo mejor es abandonarla! Siempre tenéis la opción de enviar al resto de los participantes un mensaje tipo «Os aprecio mucho a todos como personas, pero este año estoy haciendo todo lo posible para controlar mejor el uso que hago del teléfono y limitando los grupos de mensajería en los que participo. Voy a dejar este grupo. ¡No es nada personal!».

Prestad atención a vuestras emociones

La mejor forma de haceros con el control de cualquier aspecto de vuestras vidas. ¿Qué sentís al utilizar Instagram? ¿Hay influencers que os entretienen y otros que acaban deprimiéndoos? Puede que haya llegado el momento de hacer algunos cambios. Del mismo modo, ¿alguna de las tareas que realizáis desde vuestro teléfono (p. ej., operar con vuestro banco) os resulta frustrante? Prestad atención a este tipo de sentimientos, agrupad esas tareas y reservadlas para cuando tengáis acceso a un ordenador.

Si os habituáis a enfocar el uso de la tecnología desde la autoconsciencia y la atención plena, os resultará más fácil cambiar de hábitos.

Estimulad vuestra curiosidad

Si no queréis perder el control de la tecnología, no dejéis de haceros preguntas: ¿Tengo el control en este momento? ¿Sé para qué estoy utilizando la tecnología? ¿Me está ayudando a alcanzar mis objetivos? ¿Estoy de acuerdo con el uso que se les da a mis datos?

Al principio, alcanzar este estado de atención plena requerirá algo de esfuerzo, pero en seguida se convertirá en algo natural. ¿Os cuento un pequeño truco que resulta muy útil? ¡Yo he actualizado mi salvapantallas para que me lo recuerde! Sed creativos y diseñad uno propio, o descargad uno de los nuestros (haced clic con el botón derecho del ratón en el enlace y seleccionad la opción Guardar).

Comprender que tenéis el control es el primer paso. Una vez lo hayáis hecho, comenzaréis a disfrutar de la libertad que implica desarrollar una relación consciente con la tecnología, ¡y puede que incluso seáis más productivos y dispongáis de más tiempo para disfrutar de las cosas que verdaderamente os apasionan!

Dar ejemplo es también la mejor forma de fomentar hábitos tecnológicos saludables en vuestros hijos, y os aseguro que la atención adicional que podréis dedicarles (¡y esa actitud zen!) serán sumamente beneficiosas para ellos. ¿Dedicar más tiempo a las cosas que os importan y malgastar menos en las que no? ¡No se me ocurre un propósito de año nuevo mejor!

El objetivo de la tecnología es hacernos la vida más fácil, así que aprended a ser selectivos en 2020: quedaos con lo que necesitáis y dejad a un lado lo que no.

Feliz Año Nuevo!

Georgie Powell

Georgie es la directora general de Qustodio en Reino Unido y la primera ejecutiva de Phone/Life Balance, una empresa que ofrece apoyo a los investigadores interesados en el bienestar digital. Es madre de dos niñas pequeñas.

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