¿Reaccionar o no reaccionar? ¿Cuál es la forma correcta de enfrentarse al ciberbullying?

By on 12-09-2019

Consejos de una experta en psicología para niños y padres sobre cómo detener el ciberbullying y fomentar la resiliencia de por vida

Ciberbullying, el uso de la tecnología para acosar, amenazar, avergonzar o intimidar a una persona, es un término que no aparece en ninguno de mis manuales de la universidad y ahora es un problema bastante frecuente en mi consulta. Antes de entrar en detalle sobre el tema, es importante resaltar que el ciberbullying ocurre entre iguales, es decir, tiene que haber menores en ambas partes del ataque. Si hay algún adulto, entonces estamos hablando de ciberacoso. Aunque los consejos en ambos casos se parecen, este artículo se centra en ciberbullying.

Lo veo una y otra vez. Los niños no saben qué hacer. Un niño que se encontró con un comentario humillante en el grupo de WhatsApp dijo, “Me quedo bloqueado, no sé qué responder. Tengo miedo de decir algo que lo empeore. Empiezo a escribir, lo borro y al final lo empeoro diga lo que diga.” Lo mismo ocurre con niños que reciben amenazas de lanzar un rumor falso acerca de ellos o colgar fotos comprometidas suyas en Internet… y un largo etcétera.

Estas situaciones se viven con una ansiedad terrible y tienen efectos muy negativos sobre la autoestima del niño. En el peor de los casos, pueden resultar en suicidio, también llamado ‘cibersuicidio’. El ciberbullying puede ser aún más doloroso que el bullying cara a cara debido a estas tres razones:

  • la facilidad de anonimato del acosador
  • la no percepción directa e inmediata del daño que está causando en la víctima
  • la humillación es presenciada por más personas

Entonces ¿cómo deben actuar los niños frente al ciberbullying?

Evitar la tecnología por completo sería como decidir no salir más de casa para evitar que te atropelle un coche. La opción más inteligente y realista es estar bien preparado por si surge un problema. Aquí encontrarás la información que cada niño debe saber:

  1. No te culpes. Y tampoco te avergüences de nada, no importa lo que diga tu acosador. El acosador es quien tiene el problema, no tú. Tu acosador es una persona infeliz y frustrada que quiere manipular tus sentimientos y hacerte sentir mal. No le des esa satisfacción.
  2. ¡No contestes a las provocaciones! Ignóralas. Cuenta hasta 100 y piensa en otra cosa. Contestarle alimenta el acoso, porque es un estímulo para quien te acosa que va a provocar una reacción. Mantén la calma. No actúes de forma impulsiva y no le des la satisfacción de una respuesta.
  3. Pide ayuda. Recurre a tu padre o a tu madre, a un profesor, a un policía o a cualquier adulto de confianza, y cuéntale lo que está pasando. Esta persona puede ayudarte y darte una perspectiva objetiva, porque si te dejas llevar solo por el instinto, podría ser incluso más perjudicial (ver punto número 1).
  4. Guarda las evidencias. Pantallazos y capturas de las incidencias de ciberbullying serán muy útiles si las cosas se complican.
  5. Pide al acosador que pare. Comunica al agresor que te está molestando y pídele sin agresividad ni amenazas, que pare de hacerlo. Es muy importante que le muestres a tu acosador que tu actitud es correcta.
  6. Recuérdale que el ciberbullying es perseguible por la ley. Y que si continúa, estás dispuesto a acudir a la policía.
  7. No releas los mensajes. Céntrate en experiencias positivas. Hay muchas cosas maravillosas en tu vida de las que puedes estar orgulloso. Haz cosas que te gustan como deportes y salir con amigos. Esto hará que le des menos importancia.
  8. Cuéntalo. Comparte tus sentimientos. El silencio no hará que el problema desaparezca. Solo te generará más ansiedad e impotencia. Expresar lo que te está pasando a otras personas te hará sentir mejor y te ayudará a manejarlo. Te puede sorprender descubrir que no estás solo y tu valentía quizás no solo te hace sentir más fuerte sino también inspira a otros que se encuentran en situaciones parecidas.
  9. Bloquea el acosador. Utiliza las herramientas tecnológicas, las aplicaciones de redes sociales y los servicios disponibles para bloquear el agresor.
  10. Protege tus cuentas. Cambia tus contraseñas inmediatamente para evitar que un acosador intente hacerse pasar por ti. No compartas tus contraseñas con nadie, ni con tu mejor amigo.

¿Y cómo pueden ayudar los padres?

Los padres no podemos controlar ni cambiar cómo los demás interactúan con nuestros hijos. Lo que sí podemos hacer es utilizar herramientas de control parental para poner límites y bloquear aplicaciones que inviten al ciberbullying. Y, sobretodo, es nuestro deber ayudar a reforzar el carácter de nuestros hijos y enseñarles a ser resilientes. Aquí te explicamos cómo:

  1. Toma medidas en seguida. Nunca esperes a ver si el abuso se soluciona por sí solo o si para sin más. Podría agravarse y nuestra ayuda puede llegar demasiado tarde.
  2. Escucha y dialoga. Tenemos que ayudar a nuestros hijos a expresar sus emociones y preocupaciones. Es importante hacerles ver que les comprendemos, que escuchamos de verdad y, sobretodo, que no están solos. Lo que las víctimas más necesitan es que alguien les escuche.
  3. Refuerza la autoestima. Debemos hacer hincapié en que no están solos ante este problema, que no es su culpa y que nada justifica lo que están sufriendo. Reconoce su valentía por haber pedido ayuda y hazles saber que lo superaréis juntos. Enséñales a ser resilientes y a crecer a pesar de los desafíos que tenemos que enfrentar a lo largo de nuestra vida.
  4. No responder a la provocación. El menor no debe de responder ni reaccionar ante la provocación del agresor. Si no se muestra interés debilitamos el poder que el agresor pueda tener sobre la víctima.
  5. Guarda las evidencias. Ayuda a tu hijo a hacer capturas de todas las interacciones con el agresor. Serán pruebas importantes para cuando contactes con la escuela o la policía.

No sorprende que veamos un aumento en el número de casos de ciberbullying dado que usamos móviles cada vez más y los niños reciben su primer teléfono móvil a una edad más y más temprana. Al igual que desde niños no les dejamos salir a la calle sin enseñarles educación vial, también debemos tomar medidas cuando se trata de tecnología. Utilizando las herramientas de control parental, reforzando la autoestima y enseñando a nuestros hijos podemos actuar ante el ciberbullying y así mantenerlos protegidos y con una buena salud mental a largo plazo.

María Guerrero Moya

María Guerrero tiene un máster en Psicología General Sanitaria, es doctora en Psicología y lleva más de 20 años ayudando a niños, parejas y familias. También es madre de dos hijos.

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