La IA y la educación: 5 consejos básicos para ayudar a tus hijos

La inteligencia artificial se ha convertido en parte de nuestra vida cotidiana, y todos nos estamos adaptando a esta nueva realidad sobre la marcha. 

Bien empleadas, las herramientas de IA como ChatGPT pueden ofrecer a los niños diferentes formas de buscar información o ayudarles a organizar sus ideas, pero cuando se utilizan de manera irresponsable pueden terminar sustituyendo el esfuerzo, la creatividad y el pensamiento crítico, y provocar que les cueste más aprender por sí mismos. 

Un estudio anual llevado a cabo por el Center for Universal Education de la Brookings Institution ha llegado a la conclusión de que, dada la evolución actual de la IA generativa y su introducción en el entorno educativo, los riesgos que puede conllevar para los alumnos superan a los beneficios. Sin embargo, no todo son malas noticias; el informe explica que aún no es demasiado tarde para «encauzar el uso de esta tecnología». Si se emplea de forma consciente y bajo la supervisión de los adultos, la IA puede contribuir a potenciar el aprendizaje y el desarrollo de nuestros hijos en lugar de perjudicarlos.

Cada vez es más habitual que los centros educativos establezcan sus propias políticas respecto a la inteligencia artificial. Antes de continuar leyendo este artículo, te recomendamos que compruebes si el colegio de tus hijos ha tomado alguna medida similar —y, en caso afirmativo, qué aspectos abarca— para que puedas asegurarte de que el modo en el que utilizan estas herramientas en casa va en consonancia con las pautas que les han dado en clase.

¿Cómo pueden los niños emplear la IA con fines educativos?

Dado lo versátil que es esta tecnología y lo mucho que se ha popularizado su uso, los más pequeños pueden aplicarla en prácticamente todos los aspectos de su educación escolar, pero cada vez resulta más evidente que no es aconsejable que recurran a ella para hacer todas sus tareas, ya que puede afectar a su capacidad para desarrollar su propia creatividad, el pensamiento crítico y sus conocimientos sobre cualquier materia.

Hay muchas formas de que nuestros hijos utilicen la IA en el colegio sin que esta les prive de valiosas oportunidades de aprendizaje. Por ejemplo, pueden emplear estas herramientas para:

 

  • recibir explicaciones sobre conceptos que son más difíciles de entender, así como pedirle ejemplos alternativos;
  • hacer una lluvia de ideas o darle instrucciones para que les ayude a organizar las que ya tienen;
  • resolver paso a paso problemas de ciencias o matemáticas;
  • trabajos u obtener ideas para estructurar los deberes;
  • buscar información sobre nuevos temas o profundizar en sus aficiones;
  • personalizar el proceso de aprendizaje en función de sus necesidades individuales;
  • traducir textos o simplificarlos;
  • crear contenidos multimedia, como música, vídeos o fotos.

Las desventajas de usar la IA para hacer los deberes

Al igual que sucede con muchos otros aspectos de la tecnología, no todo es blanco o negro a la hora de juzgar el valor de la IA como herramienta educativa. Aunque no hay duda de que puede resultar muy útil, es fundamental que los alumnos la empleen de forma responsable, o sus inconvenientes podrían terminar superando a las ventajas. 

Cuando los niños abusan de las herramientas de IA a la hora de hacer los deberes, corren el riesgo de:

 

  • saltarse las actividades relacionadas con el razonamiento y la resolución de problemas que necesitan llevar a cabo para aprender;
  • compartir respuestas inexactas o sesgadas;
  • entregar un trabajo que no refleje ni su capacidad real ni su voz o su estilo individual;
  • volverse excesivamente dependientes de estas plataformas, lo que puede menoscabar su confianza a la hora de hacer los deberes por sí mismos; 
  • no retener o recordar la información;
  • desarrollar únicamente un conocimiento superficial de las diferentes asignaturas;
  • establecer un vínculo emocional con algún bot de chat basado en la inteligencia artificial.

¿Qué señales pueden indicar que nuestros hijos abusan de la IA?

Uno de los aspectos que más preocupan a los padres respecto a esta potente tecnología es la posibilidad de que los niños desarrollen algún tipo de dependencia hacia ChatGPT y otras herramientas de inteligencia artificial; después de todo, si los más pequeños se limitaran a entregar ejercicios (o incluso trabajos enteros) elaborados en su totalidad mediante la IA generativa, cabría preguntarse si realmente han aprendido algo o qué habilidades relacionadas con la resolución de problemas han tenido ocasión de practicar.

En el caso de los niños que dependen demasiado de estas plataformas para hacer los deberes, es posible que los padres observen que tienden a acudir directamente a la IA en busca de ayuda en lugar de intentar encontrar la solución por sí mismos, se muestran frustrados cuando los bots les plantean demasiadas preguntas adicionales, les cuesta explicar lo que han hecho con sus propias palabras o entregan ejercicios o trabajos que no se corresponden con su estilo o grado de habilidad habitual. En algunos casos, cuando se ven obligados a trabajar sin estas herramientas, revelan una falta de comprensión o conocimientos sobre la asignatura o el tema en cuestión, lo que se traduce en una falta de confianza en sus respuestas o capacidades.

 

Teenager using AI to help with school work

 

5 consejos para ayudar a los niños a usar la IA para hacer los deberes sin perjudicar su aprendizaje  

1. Establece unas expectativas. Habla con tus hijos sobre lo que esta tecnología es capaz de hacer y lo que no. Por ejemplo, la inteligencia artificial puede explicar los conceptos de diferentes formas, pero no sustituye la comprensión real que tenemos de ellos.

2. Comprobad juntos la veracidad de sus respuestas. Revisad la información que les ha proporcionado la IA y discutidla. Desafíales a encontrar la misma respuesta en su libro de texto o a través de una fuente de confianza. De este modo, les enseñarás a comprobar la información y a utilizar el pensamiento crítico en lugar de asumir que todo lo que dicen estos bots es correcto.

3. Acordad unos límites saludables. Por ejemplo, puedes permitir que tus hijos utilicen la IA como fuente de inspiración, pero no para redactar las respuestas completas. Otra posibilidad es dejar que usen estas herramientas para estructurar sus trabajos, pero no para que los redacten en su lugar. 

4. Subraya la importancia del esfuerzo y la curiosidad en lugar de impulsarles a alcanzar «la perfección». Cuando tus hijos formulen las respuestas por sí mismos o dediquen tiempo a investigar sin recurrir a esta tecnología, felicítalos por este hecho en sí y no por el resultado final, sobre todo si te preocupa que hayan empezado a hacer un uso excesivo de estas plataformas.  

5. Aborda el tema del uso de la IA como compañía: incluso los bots de uso general como ChatGPT pueden empezar a parecernos familiares y amistosos con el paso del tiempo. Anima a tus hijos a considerar la IA como una herramienta tecnológica en vez de como un ser humano. Haz hincapié en la importancia de contar con un círculo de amigos y adultos de confianza al que puedan acudir cuando lo necesiten.

El uso de la IA como herramienta educativa: una última reflexión 

La inteligencia artificial es una tecnología intuitiva y muy accesible, y parece haberse convertido en la herramienta perfecta para aquellos alumnos que prefieren tomar un atajo a la hora de hacer los deberes. Es cierto que, cuando se usa de forma excesiva o irresponsable, puede impedir que los más pequeños se beneficien de oportunidades de aprendizaje valiosas; sin embargo, si establecemos unos límites saludables y les concienciamos de que el objetivo es que aprendan más en lugar de menos, estas plataformas pueden ayudar a los niños a entender conceptos difíciles, inspirar su creatividad y su curiosidad y mucho más. 

A pesar de todo el potencial que ofrece, es importante que los padres abordemos el uso de la inteligencia artificial igual que hacemos con cualquier otro aspecto de su vida digital. Si ayudamos a nuestros hijos a desarrollar unos hábitos seguros y saludables a la hora de utilizarla, sentaremos las bases para asegurarnos de que seguirán empleándola de forma responsable y equilibrada en el futuro.