¿Qué son las cajas botín y cuáles son sus riesgos?

Si a tus hijos les gusta jugar a los videojuegos a través de Internet, es muy probable que acaben descubriendo la existencia de las cajas botín, una característica que hoy en día podemos encontrar en muchos juegos populares, como Madden NFL, Counter Strike 2 y Call of Duty: Mobile

Es importante que los padres entendamos en qué consisten exactamente las cajas botín, qué riesgos conllevan y cómo debemos actuar si nuestros hijos desarrollan una relación problemática con ellas.

¿Qué son las cajas botín?

Las cajas botín —también denominadas cofres de recompensa o cajas sorpresa— son unos artículos virtuales presentes en los videojuegos que contienen recompensas aleatorias y que pueden adoptar la forma de una caja, un cofre, un baúl o, en el caso de los juegos de cartas, un paquete de cartas virtuales.

Nuestros hijos pueden obtener este tipo de cajas durante la partida —por ejemplo, al subir de nivel— o comprarlas con dinero real o con la divisa del juego. Los jugadores desconocen cuál es su contenido, que puede ir desde aspectos para los personajes y las armas a nuevos personajes, cromos, monedas que pueden gastar en la tienda del videojuego y otro tipo de objetos virtuales. Algunas recompensas tienen un fin puramente cosmético, como los atuendos, pero otras pueden ser necesarias para pasar de nivel o permiten a los jugadores progresar más rápido. Aunque muchas de estas recompensas son más o menos comunes, otras son extremadamente raras, lo que añade un toque de emoción a la mecánica, ya que los jugadores siempre tienen la esperanza de poder conseguir el artículo que desean.

¿Son peligrosas las cajas botín?

La emoción de no saber lo que vas a recibir hasta que abres la caja y la posibilidad de obtener un objeto raro y valioso ha generado críticas entre la opinión pública por el creciente parecido entre los videojuegos y las plataformas de juegos de azar, así como por el hecho de que las cajas botín sean «equivalentes a estos a nivel psicológico y estructural». Otras voces advierten de que la adicción al juego por parte de los jóvenes se ha convertido en un «grave problema de salud pública», y ya hay casos de niños de tan solo 10 años que muestran síntomas de ludopatía. 

Es posible que comprar una caja botín no parezca tan grave como apostar en un partido de fútbol o jugar a las tragaperras, pero, dado que estas recompensas se basan en las mismas mecánicas aleatorias, pueden provocar que nuestros hijos realicen gastos excesivos y empiecen a desarrollar un trastorno de juego compulsivo. Este riesgo es mayor en el caso de los niños y los adolescentes, que aún no están preparados para resistir la tentación que suponen las apuestas y pueden acceder a las cajas botín directamente en sus juegos preferidos en lugar de en un casino virtual con restricciones de edad.

El debate sobre su legalidad

El problema a la hora de determinar si las cajas botín pueden considerarse de forma oficial una forma de juego es su ambigüedad. Aunque el hecho de que exista una probabilidad aleatoria de ganar un objeto después de gastar dinero real puede considerarse como una suerte de «apuesta», la imposibilidad de convertir los contenidos de las cajas en dinero real (al menos formalmente) ha evitado que acaben englobadas dentro de una categoría tan estricta como son los juegos de azar. 

Las leyes varían de un país a otro, pero muchos estados han optado por la cautela a la hora de gestionar el acceso a estas mecánicas tan similares al juego. Por ejemplo, China exige a muchos estudios que revelen qué probabilidades tienen los jugadores de recibir cada objeto a través de este sistema, mientras que Bélgica ha decidido ir un paso más allá y prohibir directamente la inclusión de cajas botín de pago en una larga lista de videojuegos. En Australia, los títulos que contienen estas funciones de pago reciben directamente la calificación M (Adultos), y aquellos que incluyen alguna forma simulada de juego están limitados a los jugadores mayores de 18 años.

Reino Unido y Estados Unidos no cuentan en la actualidad con ninguna ley que regule el uso de las cajas botín, pero existe un consenso cada vez mayor en que hay que reforzar la protección de los niños y ofrecer a los jugadores una mayor transparencia respecto al funcionamiento de estos sistemas de recompensas. 

Algunos desarrolladores han cambiado la forma de enfocar las cajas botín en respuesta a las críticas. La primera entrega de Overwatch contribuyó a popularizarlas en el mercado de los videojuegos convencionales, pero Blizzard decidió eliminar esta mecánica cuando lanzó su secuela en 2022. En 2025, la compañía volvió a recuperarlas, pero decidió que a partir de ese momento solo podrían obtenerse en el juego, por lo que ya no es posible adquirirlas con dinero real.

Are loot boxes dangerous for kids?

¿Por qué los niños son más vulnerables ante la adicción al juego?

Los estudios indican que entre el 2 y el 7% de los jóvenes puede llegar a desarrollar algún trastorno relacionado con la ludopatía frente al 1% de los adultos. Algunos atribuyen esta mayor vulnerabilidad a que los cerebros jóvenes son más sensibles a la dopamina, el neurotransmisor del placer que se libera cuando ganamos una apuesta. Esta respuesta tan intensa puede hacer que el juego resulte aún más adictivo para los adolescentes.

Además, los niños disponen en general de menos herramientas para gestionar correctamente las situaciones difíciles y estresantes, lo que puede llevarles a utilizar el juego como una forma de evasión.

Cómo ayudar a tus hijos a gestionar las cajas botín

Al igual que sucede en el caso de muchas otras funciones del mundo digital, es imposible proteger totalmente a tus hijos de las cajas botín y los riesgos que conllevan, sobre todo porque son una parte integral de sus juegos favoritos. Sin embargo, lo que sí puedes hacer es adoptar una actitud proactiva para minimizar sus efectos perjudiciales. 

1. Explícales cómo funcionan

Asegúrate de que comprendan que las cajas botín contienen recompensas aleatorias, por lo que gastar dinero en ellas no les garantiza que vayan a conseguir el objeto que desean. Ayúdales a entender la diferencia que hay entre comprar un artículo concreto y pagar por la posibilidad de ganarlo.

2. Configura límites de gasto (o desactiva las compras en las aplicaciones)

Acordad qué importe pueden gastar en los juegos cada mes y anímales a reflexionar detenidamente antes de realizar cualquier compra. Si todavía son pequeños, considera la posibilidad de desactivar las compras en las aplicaciones o modifica la configuración para que no pueden utilizar esta función sin tu permiso. Algunos juegos incluyen esta opción en la configuración o los controles parentales. 

3. Juega con ellos

Pasar tiempo jugando a los videojuegos con tus hijos te permitirá familiarizarte con los juegos a los que juegan y el tipo de objetos virtuales que estos ofrecen. Si les demuestras que te interesa su afición, habrá más probabilidades de que acudan a ti si tienen algún problema en Internet o se sienten presionados para realizar alguna compra.

4. Aprende a detectar los síntomas de los trastornos del juego

Dado que las mecánicas de las cajas botín son muy similares a los juegos de azar, pueden provocar el mismo tipo comportamientos compulsivos y problemáticos. Si sospechas que uno de tus hijos ha desarrollado alguna forma de ludopatía, mantente atento a los siguientes síntomas. Ten en cuenta que estas conductas no son exclusivas del juego y pueden indicar la existencia de otros problemas. 

  • Te pide con frecuencia dinero o los datos de tu tarjeta de crédito.
  • Pasa cada vez más tiempo en Internet.
  • Has observado cambios en su comportamiento, como alteraciones en su estado de ánimo, una actitud agresiva o síntomas de depresión.
  • Muestra más interés en los videojuegos y las competiciones.
  • Ha bajado su rendimiento en clase y ha empezado a descuidar otras actividades.

5. Utiliza alguna herramienta de control parental

Aunque merece la pena que te informes sobre qué opciones de seguridad ofrecen las plataformas de juegos, a menudo suelen ser bastante limitadas a la hora de reducir el uso de las cajas botín. Por ejemplo, Steam permite a los padres gestionar las compras, el tiempo que sus hijos dedican a la plataforma y los juegos a los que acceden, pero no incluye ninguna opción para bloquear las cajas botín que contienen estos. 

Si quieres proteger mejor a tus hijos de esta mecánica —así como del resto de riesgos que conllevan los juegos online—, te recomendamos que utilices alguna herramienta de control parental integral como las que ofrece Qustodio.  

Con Qustodio, puedes:

  • bloquear los juegos que incluyan cajas botín;
  • configurar un límite de tiempo para ellos;
  • recibir alertas cuando tus hijos realicen alguna búsqueda relacionada con las cajas botín o los juegos de azar;
  • supervisar sus chats de voz en plataformas de juegos como Roblox, Fortnite y Steam y recibir alertas si mantienen una conversación preocupante sobre esta clase de apuestas u otros temas potencialmente perjudiciales.

Muchos de los juegos que triunfan entre nuestros hijos hoy en día incluyen cajas botín y otro tipo de recompensas aleatorias. Estas mecánicas han sido objeto de fuertes críticas debido a su parecido con los juegos de azar y a la facilidad con la que los niños pequeños pueden acceder a ellas, puesto que los menores tienen una mayor tendencia a realizar gastos excesivos e incluso a desarrollar trastornos relacionados con la ludopatía. 

Tanto las plataformas como los gobiernos han tomado medidas para proteger a los más jóvenes de esta clase de recompensas, y algunos desarrolladores han cambiado sus mecánicas para que sean menos similares a los juegos de azar tradicionales. Sin embargo, aún siguen presentes de una u otra forma en muchos juegos online. 

Si te interesas por la afición de tus hijos a los videojuegos, estableces límites respecto al tiempo que les dedican y los gastos que pueden realizar en ellos y utilizas los controles parentales siempre que sea posible, reducirás los riesgos que conllevan las cajas botín y contribuirás a que tus hijos puedan disfrutar de sus juegos favoritos de forma segura.