¿Es Clash Royale apto para niños? Guía de seguridad para padres

Clash Royale es un videojuego para móviles caracterizado por su frenética acción y su enorme competitividad que ha logrado conquistar a jugadores de todo el planeta. En nuestro último informe, era el segundo juego más popular entre los más pequeños (solo por detrás de Roblox), que pasan jugando una media de 23 minutos diarios. 

Se trata de un título que toma prestados elementos de los juegos clásicos de cartas coleccionables, defensa de torres y estrategia en tiempo real, y que está disponible de forma gratuita tanto en la App Store (+9) como en Google Play (+7).

¿Qué pueden hacer los niños en Clash Royale?

El objetivo del juego es ganar combates cuerpo a cuerpo para destruir las torres del oponente. Para ello, los jugadores deben seleccionar un mazo de 8 cartas que representa a sus «tropas» (los personajes que participan en el combate), los hechizos que han obtenido y sus edificios defensivos. A lo largo de frenéticas batallas de 3 minutos, cada participante puede consumir «elixir» y arrastrar y soltar sus cartas en el campo de batalla para destruir las torres contrarias mientras defiende las suyas.

El modo de juego principal son los duelos individuales (también denominados «El camino de trofeos»), en los que nuestros hijos pueden obtener trofeos y avanzar a lo largo de una serie de arenas temáticas mientras desbloquean nuevas cartas y características.

Además de los desafíos especiales y los modos de juego contrarreloj, Clash Royale ofrece batallas por parejas en las que pueden formar equipo con un amigo, un compañero de clan o un jugador aleatorio para enfrentarse a otros dos rivales. Estas batallas suelen ser más desenfadadas y menos arriesgadas que el modo de juego principal, ya que los participantes no pierden los trofeos que tanto les ha costado ganar cuando son derrotados. 

La construcción de mazos también es otro aspecto importante del juego. Entre batallas, los jugadores pueden elegir 8 cartas de su colección para formar su baraja. Estas cartas se pueden obtener durante las partidas, pero también es posible comprarlas en la tienda o pedírselas a otros miembros del clan.

¿Cómo funcionan los «clanes» de Clash Royale?

Los clanes son el núcleo social del juego. Se trata de unos equipos o comunidades compuestos por un máximo de 50 personas y creados por los propios jugadores. Los miembros de cada clan pueden chatear entre sí en lo que en la práctica constituye un chat grupal, pedir y donar cartas, jugar partidas de práctica sin penalizaciones y cooperar juntos en batallas contra otros clanes para ganar cofres de recompensa colectivos en las denominadas «Guerras de clanes». 

Para los jugadores que se toman en serio la tarea de avanzar en el juego, unirse a un clan es casi obligatorio.

Boy using smartphone with headphones on

¿A qué riesgos pueden estar expuestos los niños en Clash Royale?

Las compras integradas 

El juego es gratuito, pero su desarrolladora, Supercell, depende en gran medida de las compras en las aplicaciones. Eso significa que, en la práctica, sigue el modelo «pay to win» (en inglés, «pagar para ganar»), ya que mejorar un mazo de cartas para poder tener opciones de competir sin pasar por la tienda puede llevar meses.

Muchas veces, los jugadores más jóvenes no tienen la paciencia necesaria para desarrollar un mazo potente. Si a esto le sumamos la presión que reciben por parte de sus amigos y de sus compañeros de clan, existe el riesgo de que los más pequeños se gasten grandes cantidades de dinero si no limitamos las compras que pueden realizar en las tiendas de aplicaciones.

La presencia de funciones «gacha» y mecánicas similares a los juegos de azar 

Para avanzar en Clash Royale, los jugadores deben mejorar su mazo. Para adquirir cartas es necesario que abran cofres de recompensa, los cuales pueden obtener ganando partidas o a cambio de «gemas» que pueden comprar con dinero real. 

Los cofres del juego funcionan como cajas botín, un sistema de recompensas integrado en la aplicación que utiliza mecánicas «gacha» (es decir, aleatorias). Esta función, y otros sistemas de recompensa similares, han sido objeto de fuertes críticas por su similitud con los juegos de azar y la posibilidad de que fomenten la adicción al juego. El riesgo es más elevado en el caso de los niños y los adolescentes, que son menos reacios a asumir riesgos y más sensibles a las dosis de dopamina que se liberan cuando ganamos una apuesta. 

El abuso de la tecnología

Clash Royale sabe muy bien cómo mantener a los más pequeños enganchados para que sigan jugando. Las partidas duran solo 3 minutos y son tan competitivas que generan un fuerte pico de dopamina, por lo que es fácil que los jugadores se engañen diciéndose que solo van a intentarlo «una vez más» y pierdan la noción del tiempo. El modo Guerra de clanes puede provocar que los más pequeños se sientan aún más presionados para jugar en momentos en los que no deberían (como a la hora de estudiar o de acostarse) para no decepcionar a sus amigos o arriesgarse a que les expulsen de su clan.

Además, cada vez que los jugadores ganan una batalla, reciben como recompensa un cofre que pueden desbloquear pasado un tiempo en el mundo real (a menudo, entre 3 y 8 horas después de recibirlo). Debido a esta mecánica, los niños terminan acostumbrándose a comprobar constantemente el teléfono durante el día para saber cuándo podrán desbloquear su próxima recompensa.

Los ataques de ira y el «tilt»

Muchos juegos para móviles competitivos y con un ritmo trepidante pueden hacer que los jugadores pierdan los estribos, pero Clash Royale tiene una reputación especialmente negativa en este sentido. Perder varias batallas individuales de forma consecutiva, cometer pequeños errores que terminan costando caro, enfrentarse a oponentes con mazos mucho más potentes (que es posible que hayan comprado «injustamente» en lugar de haberlos ganado), perder la partida cuando solo les falta una victoria para entrar en una nueva arena o liga y, por supuesto, tener que soportar las provocaciones de los rivales puede llevar a los jugadores a entrar en una espiral de ira. 

El denominado «tilt» también es un problema habitual entre los aficionados a Clash Royale. Este término hace referencia a un estado psicológico en el que la frustración afecta negativamente al rendimiento y a la capacidad de tomar decisiones. Hay estudios que indican que el tilt es un ciclo en el que los malos resultados generan emociones negativas, las cuales a su vez provocan que tomemos peores decisiones y cometamos aún más errores.

Los jugadores de Clash Royale que sufren este problema suelen atravesar las siguientes fases:

  • Pierden un combate.
  • Se sienten frustrados o se enfadan.
  • Acto seguido, empiezan otra partida para recuperar sus trofeos.
  • Toman decisiones precipitadas o emocionales.
  • Vuelven a perder.
  • Se sienten cada vez más frustrados y furiosos.
  • El proceso vuelve a repetirse, y así sucesivamente.

Los chats tóxicos

Aunque Clash Royale no cuenta con ninguna función de mensajería directa, en la práctica los chats de los clanes son chats grupales en los que los niños pueden estar expuestos a un lenguaje inapropiado, comentarios ofensivos o algún tipo de acoso, sobre todo cuando los jugadores se dejan llevar por la ira.

La plataforma incluye una serie de filtros automáticos para bloquear las palabrotas y una opción para denunciar los mensajes inapropiados, pero eso no significa que pueda prevenir todos los comportamientos tóxicos.

4 formas de proteger a tus hijos en Clash Royale

1. Añade sus cuentas al programa Familias de Supercell ID (si está disponible en tu región)

Supercell ha creado un programa llamado Familias de Supercell ID que permite a los padres gestionar hasta 8 cuentas de jugadores jóvenes (es decir, menores de 16 años) y controlar el uso que hacen de sus juegos, incluidos Clash Royale y Brawl Starts

Aunque esta iniciativa puede facilitarte la tarea de supervisar el comportamiento de tus hijos en la plataforma, no puede sustituir a los controles parentales; por ejemplo, no te permite limitar el tiempo que pasan delante de la pantalla ni bloquear la aplicación de Clash Royale para que no puedan utilizarla. 

En el momento de publicar este artículo, el programa se encuentra aún en fase de pruebas y no está disponible para todos los jugadores. 

2. Bloquea o limita las compras en las aplicaciones

Aunque Clash Royale sea un juego gratuito, a menudo ganar tiene un coste en el mundo real. Si no quieres que tus hijos dejen en números rojos tu tarjeta de crédito comprando gemas y mejorando su mazo, deberías plantearte la posibilidad de bloquear las compras integradas en la tienda de aplicaciones correspondiente, o al menos configurar esta función para que necesiten tu permiso para poder usarla.

3. Activa el filtro de lenguaje ofensivo y asegúrate de que se unen a un clan apto para toda la familia

Puedes activar el filtro de lenguaje ofensivo en la configuración (o recomendar a tus hijos que lo activen) para ocultar o censurar las expresiones ofensivas en el chat de los clanes. Si se unen a un clan apto para toda la familia, la plataforma aplicará filtros aún más estrictos a las conversaciones para reducir las posibilidades de que puedan estar expuestos a cualquier tipo de lenguaje inapropiado.

4. Utiliza alguna herramienta de control parental

Si te preocupa que tus hijos pasen demasiado tiempo jugando a Clash Royale, o que gasten demasiado dinero, puedes considerar la posibilidad de utilizar alguna herramienta de control parental integral como las que ofrece Qustodio. 

Qustodio te permite:

  • ver cuánto tiempo dedican a jugar a Clash Royale;
  • configurar límites de tiempo diarios y programar horarios de descanso, como a la hora de estudiar o de acostarse;
  • bloquear la aplicación para que no puedan usarla;
  • recibir una alerta la primera vez que abran el juego;
  • pausar Internet con solo tocar un botón.

 

Clash Royale es un trepidante y divertido juego para móviles que ha conseguido conquistar a niños de todo el mundo. Aunque no cuenta con funciones de mensajería directa ni incluye contenidos para adultos, hay varios aspectos a los que los padres debemos estar atentos, incluida la posibilidad de que los más jóvenes realicen compras en la aplicación, la presencia de mecánicas similares a los juegos de azar, los chats de grupo y el riesgo de que terminen abusando de los dispositivos.

Si quieres asegurarte de que tus hijos no invierten todo su tiempo y su dinero en el juego, te recomendamos que bloquees o establezas un tope para las compras en las aplicaciones y que utilices alguna herramienta de control parental externa para ayudarles a limitar el uso de los dispositivos de forma saludable.