Si has oído a tu hijo adolescente mencionar términos como «mogging», «mewing» e «inclinación cantal», es normal que hayas pensado que estaba estudiando para un examen de lengua extranjera, pero no: se refería al looksmaxxing, una tendencia practicada de forma casi exclusiva por los chicos jóvenes que tiene como objetivo «optimizar» su apariencia.
Aunque algunos aspectos de este fenómeno pueden resultar inofensivos y divertidos, e incluso estar basados en consejos totalmente válidos para proteger su salud, también tiene una dimensión más seria —y, en ocasiones, peligrosa— que los padres no podemos pasar por alto.
¿Qué es el looksmaxxing?
El looksmaxxing (en ocasiones escrito «looksmaxing») es una moda de Internet que se centra en cómo mejorar la apariencia a través del cuidado personal, el fitness y la moda, así como de otros métodos más peligrosos que enumeraremos más adelante. Esta tendencia tiene sus orígenes en la creencia de que cuanto más atractivo sea un hombre según unos criterios físicos cuantificables, mayor será su éxito a nivel social, sentimental y profesional —básicamente, en todos los aspectos de su vida—.
Las comunidades digitales que promueven el looksmaxxing creen que el atractivo es un parámetro objetivo que se puede evaluar a partir de rasgos como la forma de la mandíbula, la simetría y las proporciones faciales, la calidad de la piel, la altura, la composición corporal, la forma de los ojos y el grosor del cabello.
Esta moda tuvo su origen durante la década de 2010 en los foros del movimiento íncel y la machoesfera y posteriormente fue incorporada a la cultura popular de las redes sociales por la generación Z a principios de la década de 2020, sobre todo en TikTok, Reddit, YouTube y Discord. Hoy en día, la mayoría de la gente usa la palabra «lookmaxxing» como una expresión paraguas que abarca aspectos como el aseo, el fitness, el cuidado de la piel y los consejos de transformación personal, además de protagonizar numerosos memes y parodias en forma de vídeos cortos.
Aunque el término se ha diluido, continúa en cierta medida ligado a la machoesfera, el mundo íncel y la cultura de la denominada «píldora negra» o «black pill», dos subculturas digitales caracterizadas por su toxicidad y su misoginia que giran en torno a la idea de que los hombres pueden verse permanente marginados en el terreno romántico y social debido a la genética o a su apariencia.
El looksmaxxing también puede provocar que los chicos jóvenes atraviesen un calvario marcado por los problemas de salud mental, la dismorfia corporal y el abuso de la cirugía estética.
Looksmaxxing: un glosario para padres
Esta tendencia cuenta con un léxico propio. Es posible que hayas observado que tu hijo ha incorporado a su vocabulario digital los siguientes términos:
- Softmaxxing: hace referencia a formas convencionales y seguras de mejorar la apariencia física. Eso incluye cosas como elegir un buen corte de pelo, cuidar de su piel, ir al gimnasio (el denominado «gymmaxxing»), mantener una dieta saludable, beber suficiente agua y mejorar el estilo personal.
- Hardmaxxing: abarca formas más extremas de alcanzar una determinada apariencia, como recurrir a la cirugía, trasplantes de pelo o el consumo de esteroides, inyecciones para perder peso o suplementos ilegales.
- Mewing: una técnica viral que supuestamente permite mejorar de forma permanente la forma de la mandíbula descansando la lengua contra la parte superior de la boca. No existen pruebas científicas sólidas de que este método funcione.
- Inclinación cantal: el ángulo que forman las esquina interna y exterior del ojo, y que a menudo constituye una obsesión para las comunidades de looksmaxxing. Se considera positiva —lo que a veces se denomina «ojos de cazador»— si la esquina externa del ojo está situada ligeramente por encima de la interna. Los seguidores de esta moda creen que genera una apariencia más atractiva y segura que una inclinación neutral o negativa.
- Chad: un hombre que tiene la suerte de poseer un gran atractivo y confianza en sí mismo, y que goza de un enorme éxito tanto a nivel social como sentimental. Se utiliza principalmente de forma iónica en los memes y en la cultura de TikTok, pero tiene connotaciones más serias en el mundo de la machoesfera y los íncels.
- Ascensión: el proceso de transformación para convertirte en una versión de ti mismo con mayor atractivo, éxito o estatus; por ejemplo: «Mi colega ascendió después de cortarse el pelo».
- Mogging: el acto de superar a alguien en apariencia, confianza, estatus o presencia, hasta el punto de que la otra persona se siente inferior en comparación; por ejemplo: «Ese chad mide como 1,95 m. Me ha moggeado delante de mi chica». Este término ha dado lugar a derivados más concretos, como «moggear en altura» o «moggear de cara».
- Escala PSL: un ranking que evalúa el atractivo percibido de una persona, y que supuestamente determina su valor en el mercado de las citas; por ejemplo: «Tiene un 8 en la escala PSL», «Tiene una baja puntuación en la escala PSL».
- Sub5: alguien cuya puntuación en términos de atractivo es inferior a un 5 sobre 10. Suele emplearse de forma despectiva o fatalista; por ejemplo: «Es un sub5; no tiene nada que hacer».
¿Es el looksmaxxing una especie de broma o una tendencia realmente preocupante?
La mayoría de las publicaciones relacionadas con el looksmaxxing que encontramos en las redes sociales tienen una intención irónica. Por ejemplo, muchos memes sobre esta moda muestran a alguien que dedica horas a mejorar su apariencia a través de una serie aparentemente interminable de rutinas… solo para terminar quedándose en casa.
Otro ejemplo que también se ha convertido en una fuente inagotable de parodias son las publicaciones en las que algún miembro de la comunidad intenta vender un hábito de aseo ordinario como si fuera un descubrimiento que uno debe poner en práctica obligatoriamente para «ascender». A menudo, estas actividades cotidianas reciben el sufijo «-maxxing», como el «sleepmaxxing» (dormir un número suficiente de horas), el «lemon water-maxxing» (beber agua con limón por las mañanas), el «posturemaxxing»… y así sucesivamente.
Hay otros aspectos de esta moda que bordean la línea que separa los chistes del contenido serio dependiendo del público que lo lea. Por ejemplo, el «carrotmaxxing» consiste en ingerir grandes cantidades de zanahoria (en ocasiones hasta una bolsa o varias latas al día) para obtener un bronceado «natural» y uniforme sin exponerse al sol. Aunque es cierto que consumir grandes cantidades de betacaroteno puede alterar el color de la piel, este efecto tiende a exagerarse con fines humorísticos. Dado que nuestra altura viene determinada por la genética, el contenido relacionado con el «heightmaxxing» es mayoritariamente irónico y suele plantear soluciones como usar alzas o colocarse al lado de alguien más bajito. Aun así, esta tendencia tiene un lado peligroso: muchos looksmaxxers y seguidores de la píldora negra defienden que la altura es fundamental para ser atractivo y alcanzar cierto estatus, lo que lleva a algunos jóvenes a someterse a cirugías peligrosas para alargar sus extremidades.
Los riesgos del looksmaxxing
Dejando a un lado las bromas y los memes, esta moda está asociada a comunidades digitales que promocionan ideologías perjudiciales y que pueden llevar a la gente —sobre todo a los chicos adolescentes— a tomar un camino oscuro y peligroso en su intento de «ascender».
Las comparaciones sociales y el impacto sobre la autoestima
Las comunidades que giran en torno al looksmaxxing valoran constantemente a la gente de forma numérica («sub5», «8 en la escala PSL»), y las secciones de comentarios hablan de forma abierta y despectiva de la apariencia de los demás. A los adolescentes que participan en estos espacios se les anima a comparar permanentemente su aspecto tanto con el de determinados influencers y el de sus propios compañeros como con los estándares de belleza que se consideran «ideales» en Internet.
No se trata solo de que los desconocidos de un foro puedan juzgar su apariencia; hay aplicaciones que también pueden hacerlo. Omoggle es una plataforma de «batallas de moggling en tiempo real» que te empareja con otro usuario en un chat de vídeo individual. A continuación, la IA califica tu aspecto físico basándose en la escala PSL y determina quién es el vencedor.
La adolescencia ya es una etapa bastante difícil en lo referente a la autoestima corporal, y el looksmaxxing amplifica la creencia errónea de que la imagen es sinónimo de valía y mérito.
La dismorfia corporal
El mero hecho de pasar unos minutos viendo este tipo de contenidos puede hacer que cualquiera empiece a analizar el contorno de su mandíbula, la línea del pelo y la forma de su cintura. En el caso de los adolescentes, que ya son excesivamente conscientes de su cuerpo, hay muchas probabilidades de que este nivel de autoescrutinio y esta fijación con los defectos percibidos acabe empeorando su ansiedad en este aspecto.
La peligrosa propensión a intentar «corregir su imagen»
La presión para ascender o mejorar su puntuación PSL puede empujar a los adolescentes a practicar el «hardmaxxing», que comprende métodos mucho más peligrosos para mejorar su aspecto que, por ejemplo, elegir un buen corte de pelo y beber suficiente agua. Entre ellos se encuentra el «bonemashing» (una práctica que consiste en romperse los huesos), las dietas extremas y el uso de esteroides, péptidos o inyecciones para perder peso.
Algunos looksmaxxers más jóvenes recurren incluso a la cirugía estética, como el bótox, los trasplantes de pelo o el alargamiento de las piernas. Someterse a este tipo de operaciones a una edad temprana no solo expone a los adolescentes a un riesgo innecesario desde el punto de vista médico, sino que además refuerza la idea de que tener unas facciones ordinarias o sufrir algún tipo de inseguridad es un problema que hay que «solucionar».
Las comunidades extremistas y las cámaras de eco
El looksmaxxing se origina en la machoesfera, y buena parte de sus contenidos se solapan. Los adolescentes que buscan sobre cómo cuidar de su piel pueden verse redirigidos rápidamente a comunidades tóxicas —como los íncels y los seguidores de la píldora negra— que promocionan ideas perjudiciales sobre el género, el atractivo, el estatus y el valor personal. Hay muchas probabilidades de que nuestros hijos terminen encerrados en una cámara de eco en la que los algoritmos se limitan a servirles una y otra vez el mismo tipo de mensajes fatalistas sin exponerles a ningún otro punto de vista.
La pseudociencia y la desinformación
Las comunidades de looksmaxxing suelen presentar sus recomendaciones como si fueran datos científicos incluso aunque sus afirmaciones sean exageradas, engañosas o directamente falsas. Los más jóvenes aún están desarrollando las habilidades relacionadas con el pensamiento crítico, por lo que tienen una mayor tendencia a creer en teorías descabelladas y a practicar comportamientos que pueden ponerles en riesgo.
La explotación económica
Los influencers que fomentan esta tendencia se aprovechan de la inseguridad para ganar dinero fácil tanto a través de cursos y sesiones de coaching o mediante la venta de suplementos y productos cosméticos. Algunos creadores ofrecen servicios para evaluar su atractivo, como análisis faciales y calificaciones PSL, además de asesoramiento individual para mejorar la apariencia personal.
¿Quién es Clavicular?
Clavicular, cuyo verdadero nombre es Braden Eric Peters, es probablemente el influencer de looksmaxxing más famoso del mundo, y en la actualidad mantiene un perfil activo en Kick y en TikTok. A menudo difumina la línea entre la sátira y la sinceridad; buena parte del contenido que publica se basa en la ironía, el humor absurdo, el lenguaje de los memes y el argot exagerado que caracteriza a Internet. Sin embargo, también parece creer sinceramente en algunos aspectos de la ideología del looksmaxxing e incluso ha llegado a promover prácticas peligrosas. Es un defensor del denominado «bonesmashing», una práctica pseudocientífica que consiste en golpearse los pómulos con un martillo o el puño para que vuelvan a crecer más definidos, y asegura abiertamente que consume esteroides y metanfetamina para mantener un físico delgado y atlético a pesar de que a duras penas ha dejado atrás la adolescencia.
Obviamente, Clavicular es consciente de que el contenido polémico se ve beneficiado por los algoritmos y suele triunfar en las redes sociales, pero eso no cambia el hecho de que muchos de sus seguidores son adolescentes y jóvenes que pueden tomarse todo al pie de la letra o intentar imitar los comportamientos peligrosos que promueve. Es posible que algunos incluso se sientan tentados a pagar 50 dólares al mes para acceder a sus cursos de superación, que incluyen tutoriales sobre bonesmashing y recomendaciones sobre péptidos.
Cómo concienciar a tu hijo de los riesgos del looksmaxxing
La mayoría de los chicos adolescentes han estado expuestos a este tipo de contenidos en mayor o menor medida. A continuación, te damos algunos consejos para asegurarte de que no se le va de las manos.
1. Habla abiertamente con él del tema
Si has pillado a tu hijo practicando el mewing o utilizando una regla para medir su inclinación cantal, pregúntale por el tema de forma neutral y sin hacer ningún tipo de broma. Quizás a los padres nos parezca ridículo, pero es posible que se haya tomado esta tendencia muy en serio. Recuérdale que las redes sociales suelen usar la iluminación, los filtros y los ángulos para conseguir que la gente tenga un aspecto mucho mejor que en la vida real; que el atractivo no se puede evaluar con una escala completamente objetiva, y que el valor de una persona no viene determinado en función de si posee una mandíbula perfecta.
Si sospechas que tu hijo sufre algún trastorno relacionado con la imagen corporal, la doctora Nicole Beurkens, nuestra psicóloga infantil, nos ha dado algunas recomendaciones para abordar el tema con los más jóvenes y ayudarles a mejorar su autoestima en este aspecto.
2. Estate atento a cualquier señal de alarma
El looksmaxxing puede convertirse en una obsesión, provocar comportamientos perjudiciales por parte de los adolescentes y afectar a su salud mental. Si observas que tu hijo muestra alguno de estos síntomas, es hora de que intervengas y te plantees la posibilidad de acudir a un psicólogo.
- Comprueba su aspecto delante del espejo de manera obsesiva o se saca cientos de selfies.
- Se compara constantemente con los demás.
- Critica de forma excesiva su aspecto físico.
- Se refiere a sí mismo como «un sub5», dice que es «feo» o que está «genéticamente condenado».
- Muestra una fijación con la forma de la mandíbula, la simetría facial, la altura o alguna diferencia milimétrica.
- Sigue una dieta estricta, ha empezado a saltarse comidas o está perdiendo peso rápidamente.
- Hace demasiado ejercicio o tiene pánico a saltarse alguna sesión de entrenamiento.
- Consume suplementos, esteroides o péptidos a tus espaldas.
- Se muestra retraído con sus amigos o evita las situaciones sociales.
- Habla con frecuencia de alguna operación relacionada con el hardmaxxing o de algún otro tipo de cirugía extrema.
3. Fomenta el softmaxxing
No todos los consejos que encontramos en el mundo del looksmaxxing son malos. Es posible encontrar un término medio y promover el desarrollo personal de tu hijo mediante unos hábitos de softmaxxing saludables. Por ejemplo, puedes animarle a hacer ejercicio de forma regular y a fortalecer sus músculos, mantener una dieta sana, dormir un número de horas suficiente (o «sleepmaxxing», si quieres hablar en su idioma), hidratar su piel y protegerla del sol, cuidar su aseo y su higiene, beber suficiente agua, proteger sus dientes, aprender a gestionar el estrés y desarrollar su confianza y sus habilidades sociales.
Por supuesto, asegúrate de incluir también alguna rutina para ayudarle a «optimizar» el tiempo de estudio.
4. Ten cuidado con las madrigueras de conejo que generan los algoritmos
Muchos adolescentes empiezan consumiendo contenidos relativamente inofensivos sobre cosmética o fitness, pero los algoritmos de las redes sociales pueden acabar redirigiéndoles rápidamente a contenidos y comunidades de looksmaxxing más extremos, consejos peligrosos sobre cómo mejorar su aspecto y propaganda relacionada con la ideología de la píldora negra.
Los padres podemos contribuir a romper el bucle de las cámaras de eco explicándoles a los más jóvenes cómo funcionan los algoritmos y animándoles a buscar contenidos y puntos de vista alternativos.
Si quieres ayudar a tu hijo a desarrollar unos hábitos digitales más saludables, puedes:
- Establecer una serie de reglas para ayudarle a renovar su cronología: por ejemplo, podéis acordar que, por cada 20 minutos que dedique a las redes sociales, deberá hacer un descanso de 5 minutos y buscar un tema diferente para romper el bucle de información.
- Asegurarte de que equilibra el tiempo que pasa delante de la pantalla animándole a mantener más interacciones cara a cara, a disfrutar de otro tipo de aficiones que pueda practicar en la vida real y a consumir otro tipo de medios (como libros, pódcasts o revistas). De este modo, tendrá la oportunidad de estar expuesto a una amplia variedad de informaciones, ideas y opiniones.
- Enseñarle a seleccionar de forma activa las publicaciones que aparecen en su cronología dejando de seguir o silenciando a las cuentas que únicamente se dedicar a defender ciegamente una ideología, que ofrecen una versión sensacionalista de los problemas o prometen soluciones sencillas.
- Instalar alguna herramienta de control parental como Qustodio para supervisar su actividad digital y recibir alertas cuando realice alguna búsqueda preocupante o mantenga una conversación en las redes sociales que requiera tu atención. También puedes utilizarla para proteger a tu hijo de los aspectos más extremos del looksmaxxing bloqueando las aplicaciones problemáticas como Omoggle y Kick.
El looksmaxxing: una reflexión final
El looksmaxxing es una tendencia digital muy popular entre los chicos jóvenes, especialmente en TikTok, Reddit y Discord. La mayor parte de este tipo de contenidos son relativamente inofensivos: hablamos de una mezcla de memes, chistes y consejos generales sobre salud y cuidado personal. Sin embargo, pueden convertirse rápidamente en la puerta de entrada a una madriguera de conejo en las redes sociales que conduce directamente al lado más oscuro de esta moda.
El looksmaxxing está fuertemente vinculado con la machoesfera —en concreto, con las comunidades íncel y de la denominada «píldora negra»—, un espacio en el que proliferan la misoginia y otras ideologías perjudiciales. Asimismo, la obsesión que demuestra esta subcultura con la apariencia y las comparaciones y la forma en la que promueve una visión extremista del concepto de atractivo físico pueden tener un impacto demoledor sobre los adolescentes que ya sufren problemas de autoestima.
Todos los padres sentimos curiosidad por la vida digital de nuestros hijos y queremos respetar su privacidad en este sentido, pero el looksmaxxing es una de esas modas ante las que debemos estar muy atentos. Esta responsabilidad implica supervisar el tipo de contenidos que suelen consumir en Internet y abordar el tema si consideramos que algo puede ser perjudicial para ellos.
En última instancia, lo que queremos inculcarles es que su valor como persona lo determinan su carácter y sus acciones, no lo que unos desconocidos de Internet opinen acerca de su imagen.