Catfishing, perfiles falsos y ‘fakes’: así son los riesgos de la suplantación digital

teenage girl on sofa looks sadly at her phone while mother comforts her by holding her shoulders

¿Cuántas veces has recurrido a los filtros de belleza? ¿Alguna vez has ajustado la exposición antes de hacer una foto para realizar la toma perfecta o te has hecho un selfie para ver qué aspecto habrías tenido en los años 80 (incluso aunque hayas tenido la oportunidad de vivirlos en primera persona)? Vale, puede que este último ejemplo fuera un simple experimento, pero buena parte de nuestra vida digital consiste en escenificar y editar cuidadosamente la realidad para mostrar una versión idealizada de nuestro aspecto, nuestros gustos y todo aquello que nos define como individuos.

La llegada de la IA a Internet ha demostrado que no existe ningún límite respecto a lo que podemos idear. Tanto jóvenes como adultos hemos normalizado el hecho de interactuar con los demás en la Red a través de un doble digital. Esta realidad alternativa, sumada al anonimato y a la ausencia de responsabilidad que nos ofrece este mundo virtual, también ha hecho que resulte mucho más fácil crear una versión alternativa de otras personas, ya sea un famoso, el alcalde de una ciudad, tus familiares… o tus propios hijos. En este artículo te contamos a qué tipo de suplantaciones están expuestos los más pequeños en Internet y qué podemos hacer las familias para protegerlos de estas prácticas.

¿Cómo puede afectar a los niños la suplantación de la identidad en Internet?

En el caso de los niños y los adolescentes que sufren algún tipo de suplantación de la identidad en el contexto del ciberacoso, es más probable que este tipo de comportamientos digitales provengan de alguien a quien conocen, como un compañero de clase, un antiguo amigo o alguien de su equipo o del colegio. Sin embargo, si nos centramos únicamente en los perfiles falsos, hay un fenómeno diferente que no deja de crecer: el de los desconocidos que recurren a una identidad falsa para ganarse la confianza de los más pequeños. Esta clase de usuarios pueden suplantar la identidad de otras personas por diferentes razones, como conseguir dinero, imágenes o información personal de los menores.

Cuando el autor es alguien a quien nuestros hijos conocen, a menudo lo más probable es que el objetivo sea dejarles en ridículo y generar una fuerte reacción emocional por su parte. En estas situaciones, muchos niños se sienten humillados, y la experiencia puede afectar a su capacidad para confiar en sus amigos o en la gente nueva a la que conocen. En los casos de suplantación más graves, como aquellos en los que un desconocido utiliza un perfil falso para presionarlos con el fin de obtener dinero o más imágenes (como en los episodios de sextorsión), los más pequeños pueden sentirse acorralados e impotentes.

Aunque el ciberacoso en sus distintas formas es más frecuente entre los niños más mayores, sabemos que hay un pequeño porcentaje de menores de tan solo 8 años que también pueden acabar expuestos a perfiles falsos expresamente creados para atacarlos o asustarlos. Por eso, es importante que empieces a hablar con tus hijos sobre la privacidad y los riesgos de compartir información personal desde pequeños, y que aprendan a quién y dónde pueden acudir inmediatamente si son víctimas de un incidente de este tipo.

¿Qué tipos de suplantación de la identidad podemos encontrar en Internet?

Hay múltiples formas de suplantar la identidad de otra persona en la Red; por eso es importante que los padres seamos conscientes de las diferentes estratagemas que los suplantadores pueden utilizar para crear una versión digital de un niño:

  1. El catfishing: consiste en crear una identidad falsa para establecer una relación con otra persona, a menudo con el objetivo de pedirle dinero, información, imágenes o vídeos. Muchos ciberpederastas recurren a esta táctica para intentar acercarse a sus víctimas.
  2. Los perfiles falsos o fraudulentos: se configuran a través de una cuenta o un perfil ficticio utilizando el nombre, las fotos o los datos de otro usuario. Esta clase de perfiles pueden tener como objetivo avergonzar a los menores, difundir rumores sobre ellos, perjudicar su reputación o «vengarse» de ellos.
  3. Las cuentas parodia: son muy similares a los perfiles fraudulentos. Un ejemplo de esta práctica es el de los niños que abren una cuenta a nombre de su profesor para fingir que son él, pero con el objetivo de «entretener» a los demás o hacerles reír. Aunque los perfiles paródicos suelen crearse con el fin de gastar bromas o por mera diversión, también pueden angustiar a los más pequeños si no han dado su permiso para que los representen de una manera concreta.
  4. Los deepfakes: se trata de imágenes, vídeos o audios generados o editados mediante la IA que se pueden utilizar como herramienta con cualquiera de los fines anteriores, pero cada vez es más frecuente que aparezcan asociados a casos de extorsión, chantaje o acoso sexual a través de la Red.

No todas las cuentas falsas se abren con la intención de perjudicar a alguien. De hecho, algunos adolescentes crean a propósito varias cuentas o «Finstas» —acrónimo del término inglés «fake Instagram», o «falso Instagram»— para expresar diferentes aspectos de su personalidad o interactuar con gente de otros círculos sociales.

¿Dónde suelen producirse este tipo de suplantaciones?

Instagram suele ser la opción más popular para crear cuentas falsas por la sencilla razón de que la plataforma está estrechamente ligada a la identidad personal y la autoexpresión. Sin embargo, abrirse una cuenta para suplantar a otra persona también es relativamente fácil en otras aplicaciones populares en las que los adolescentes suelen relacionarse y pasar tiempo, como TikTok, Snapchat y YouTube.

La IA generativa ha facilitado considerablemente la creación de perfiles falsos y montajes en forma de imágenes, vídeos y audios, sobre todo porque ya no es necesario poseer ninguna habilidad real para obtener un resultado creíble. Hoy en día cualquier búsqueda rápida en Google nos permite acceder incluso a las herramientas que suelen utilizarse con fines más perjudiciales, como aquellas capaces de generar imágenes deepfake. Eso significa que cualquier niño puede utilizarlas o ser víctima de ellas con relativa facilidad. La fundación Thorn publicó hace poco un informe sobre las imágenes de desnudos generadas mediante esta tecnología en el que señalaba que 1 de cada 3 adolescentes está familiarizado con el término y 1 de cada 8 conoce personalmente a alguien que ha sido víctima de esta clase de violencia.

young boy looking down at phone with upset expression on his face

¿Por qué razón querría alguien suplantar la identidad de mis hijos en Internet?

Registrar un perfil falso o llevar a cabo un intento de suplantación de la identidad es más fácil cuanta más información publica alguien en Internet, especialmente si la persona que crea el perfil o la imagen ya conoce al niño. Estas son algunas de las principales razones por las que los usuarios se inventan perfiles fake:

  • Para reírse de alguien o dejarle en ridículo. A menudo, el suplantador está convencido de que «se trata solo de una broma» y de que sus acciones son inofensivas.
  • Por venganza. Por ejemplo, hay niños que han sido acosados en el pasado y que se desquitan suplantando a sus agresores (sobre todo porque este tipo de represalias son totalmente anónimas).
  • Por la presión del grupo, la cual provoca que muchos niños se vean arrastrados a hacer algo que en realidad no desean para encajar.
  • Por celos o resentimiento hacia un amigo o hacia un compañero de clase.
  • Para llamar la atención, ya que los contenidos dramáticos o polémicos suelen conseguir un mayor número de visualizaciones, republicaciones e interacciones.
  • Por curiosidad, sobre todo en el caso de las aplicaciones para generar desnudos, que algunos niños prueban al principio sin intención de causar ningún daño.

La práctica de la sextorsión, que cada vez es más habitual, también supone un riesgo en este sentido, dado que los vídeos falsos o los deepfakes se utilizan como medida de presión para pedir dinero a la víctima o conseguir que comparta más imágenes (a menudo, explícitas). La IA generativa, sumada a lo expuestos que están los adolescentes en Internet y la gran cantidad de tiempo que pasan conectados, ha facilitado a los delincuentes la tarea de contactar con las víctimas y manipular a los jóvenes mediante estas herramientas.

¿Qué pueden hacer mis hijos si alguien suplanta su identidad en Internet?

A muchos niños les cuesta pedir ayuda cuando alguien suplanta su identidad, sobre todo si esa persona utiliza la información personal o las imágenes que han compartido. En primer lugar, es importante que comprendan que no vas a enfadarte con ellos, sino que estás ahí para apoyarlos. Cualquier discusión sobre las causas que han desembocado en esta situación puede esperar.

Una vez aclarado este punto, hay algunos pasos que pueden ayudaros a gestionar la situación si un perfil suplanta la identidad de tus hijos o publica contenidos falsos sobre ellos:

  1. Bloquead y denunciad la cuenta.
  2. Averiguad en qué otras plataformas pueden haber compartido su información. Dependiendo de la gravedad del incidente, tal vez debas contactar con su colegio o con las autoridades locales.
  3. No interactuéis con la cuenta. No le dejéis ningún comentario o mensaje ni le respondáis, y evitad difundir cualquier información que haya publicado (ya sea directamente o a través de terceros).
  4. Guardad cualquier mensaje que hayan intercambiado con el perfil como prueba.

Además de reaccionar en el momento, hablar periódicamente con tus hijos sobre las señales a las que deben estar atentos y enseñarles tanto a proteger su información personal en Internet como a cuestionar el comportamiento de cualquier desconocido que actúe con demasiada familiaridad o de forma excesivamente halagadora con ellos en la Red es fundamental a la hora de inculcarles buenos hábitos digitales.

¿Qué pueden hacer mis hijos si alguien les envía una imagen o un vídeo deepfake?

Los dos pasos más importantes que un niño puede tomar en esta situación son denunciar cualquier imagen o vídeo a la plataforma en la que se han compartido o publicado y acudir inmediatamente a un adulto de confianza.

Si el incidente está relacionado con imágenes de desnudos o sexuales, es posible que tus hijos necesiten más apoyo del que esperas después del incidente. Dado que esta clase de contenidos pueden parecer muy reales, muchas víctimas de estos delitos reconocen que sufren ansiedad a largo plazo y que tienen más dificultades para confiar en las personas de su entorno. En algunos casos, recuperarse de un episodio así es un proceso largo que requiere una buena dosis de paciencia y comprensión.

En EE. UU., la ley Take It Down ofrece a las víctimas una vía para eliminar esta clase de contenidos y fija un plazo obligatorio para que las plataformas reaccionen. Otros países, como Reino Unido, Australia y los Estados de la UE, han establecido medidas de protección y procedimientos similares.

Recuerda que no debéis compartir ni hacer capturas de pantalla de las imágenes de desnudos en las que aparezcan menores, ni siquiera para denunciarlas. En muchos países, este acto está tipificado como un delito, aunque vuestras intenciones sean buenas. Consulta la legislación local antes de tomar una decisión respecto a las imágenes, los vídeos o los audios.

Cómo prevenir la suplantación de la identidad en Internet

Aunque tus hijos no puedan evitar con total seguridad que otra persona suplante su identidad en la Red, hay algunas medidas que vuestra familia puede tomar para contribuir a reducir el riesgo y aseguraros de que los más pequeños comprenden las consecuencias:

Informad a la plataforma

Casi todas las plataformas digitales prohíben terminantemente la suplantación de la identidad, y por eso es tan importante denunciar estos incidentes en el momento. Revisad la configuración de privacidad y los mecanismos de denuncia en todos los servicios que utilizan tus hijos, sobre todo en Instagram y en el resto de sus perfiles en las redes sociales, ya que es en estos espacios donde más tienden a producirse las suplantaciones.

Ten cuidado a la hora de compartir información personal

Además de aconsejar a tus hijos que no publiquen información personal en Internet, es recomendable que reflexiones sobre hasta qué punto sueles practicar el denominado «sharenting» y cuánta información identificable compartes sobre ellos. Cuantos menos datos circulen por la Red, menos probabilidades habrá de que alguien logre crear un perfil falso convincente a su nombre o utilice esa información en su contra.

Conciéncialos del daño que provocan estos engaños

Solo porque algo sea falso, no significa que no vaya a perjudicar a nadie. El hecho de que alguien suplante la identidad de un niño o un adolescente suele considerarse menos grave que otras formas de acoso, pero puede tener consecuencias muy reales para los menores implicados. Una buena forma de ayudar a los más jóvenes es hablar de las emociones que pueden impulsar a alguien de su edad a hacer una cosa así en primer lugar; por ejemplo, la presión de los amigos, los celos o el deseo de venganza. Entender las razones que hay detrás de estos comportamientos puede contribuir a que tanto los adolescentes como las familias se sientan capaces de afrontar el incidente juntos.

Descubrir que alguien ha suplantado la identidad de tus hijos o ha creado un perfil falso a su nombre en Internet puede resultar muy preocupante, pero, si atendemos al contexto general, lo cierto es que esta clase de comportamientos no afectan a la mayoría de los niños. Dicho esto, la suplantación de la identidad en Internet y las imágenes generadas mediante IA son riesgos a los que es importante que los padres estemos atentos, sobre todo cuando nuestros hijos se adentran en la preadolescencia y la adolescencia.La mejor protección contra los montajes, el acoso y los perfiles falsos de Internet es implicarnos en su vida digital y mantener las vías de comunicación abiertas para que sepan que pueden acudir a nosotros en el momento en que algo vaya mal.