Una de las principales prioridades de los padres que afrontan el desafío de criar a sus hijos en la era tecnológica es garantizar su seguridad y bienestar digital; por eso, configurar medidas de protección en sus dispositivos es un paso esencial para crear un entorno virtual seguro en casa.
Nuestro modelo de seguridad consta de tres ejes fundamentales que te ayudarán a crear un mundo digital no solo para proteger a sus hijos, sino también para ayudarles a aprovechar el potencial que ofrece la tecnología:
Controlar al acceso a los dispositivos
Establecer buenos límites
Fomentar la comunicación
Acceso a los dispositivos: el cinturón de seguridad digital
Antes de regalarles a los más pequeños un smartphone, una tableta o una videoconsola, es aconsejable configurar las opciones de seguridad e instalar una herramienta de control parental como Qustodio para filtrar o bloquear el contenido inapropiado, gestionar el uso de las redes sociales y los juegos e incluso ayudarte a supervisar el tiempo que pasan delante de la pantalla de forma eficaz.
- Configura las opciones de seguridad manualmente en todos los dispositivos (si tus hijos tienen entre 0 y 9 años) o usa alguna herramienta de control parental para bloquear el acceso a las aplicaciones inapropiadas para su edad y gestionar el tiempo que pasan delante de la pantalla (si ya han llegado a la etapa que separa los 10 y los 16).
- En el caso de los niños menores de 11 años, activa la función Búsqueda segura de Google y el modo restringido de YouTube en cada uno de sus dispositivos.
- Establece un horario estricto para ayudarles a desconectar por la noche. Puedes utilizar alguna herramienta de control parental para bloquear el acceso a las redes sociales y a las aplicaciones de entretenimiento después de la hora de acostarse.
- Asegúrate de proteger su identidad en las redes sociales y los juegos activando las opciones de privacidad y desactivando la geolocalización en aquellas plataformas en las que no sea esencial.
- En el caso de los niños menores de 11 años, configura todas las aplicaciones y cuentas utilizando tu dirección de correo electrónico y tu contraseña (y, por supuesto, no las compartas con ellos).
- Cuando pongas en práctica estas medidas en casa, habla con tus hijos sobre la seguridad en Internet y explícales qué implica hacer un uso seguro de los dispositivos y las plataformas digitales y qué no.
Buenos límites: las normas viales del mundo digital
Al igual que las señales de tráfico que nos guían mientras conducimos, es vital establecer límites y reglas claras respecto al uso de los dispositivos y de Internet.
Recuerda que antes de elaborar un acuerdo digital familiar o acordar unos horarios respecto al uso de la tecnología,
Es probable que tus hijos infrinjan las normas, sobre todo si acaban de llegar a la adolescencia; sin embargo, cuando lo hagan, reforzar los límites y corregir los comportamientos inapropiados es tan importante (si no más) como las propias reglas en sí, y a la larga valdrá la pena.
1. Elabora con ellos un acuerdo digital familiar.
Un acuerdo digital ayudará a establecer unas normas claras sobre el modo en el que los niños y adolescentes deben comportarse en Internet. Incluye reglas sobre cuál es la forma adecuada de comunicarse con los demás en la Red y el papel que vas a jugar en su vida digital; por ejemplo, si vas a seguir sus cuentas en las redes sociales. Desarrollar el acuerdo con toda la familia es una forma estupenda de aseguraros de que todos estáis de acuerdo y de conseguir que tus hijos se sientan incluidos.
2. Establece consecuencias tanto positivas como negativas.
Muchos padres utilizan únicamente las consecuencias negativas para controlar las malas conductas; sin embargo, premiar el buen comportamiento en Internet refuerza el aprendizaje mucho más rápido.
3. Configura horarios para el uso de los dispositivos.
Establecer unos límites claros respecto al tiempo que tus hijos pueden pasar conectados les ayudará a gestionar las expectativas sobre el momento en el que podrán usarlos. Si aún son pequeños, es importante que estos horarios tengan una estructura clara (por ejemplo, puedes permitirles usar la tecnología con fines lúdicos todos los días de 16:00 a 17:00). En el caso de los adolescentes, es importante reservar tiempo para desconectar (por ejemplo, podéis acordar que no podrán emplear las pantallas después de las 20:00 de la tarde ni utilizar las redes sociales a la hora de hacer los deberes; otra posibilidad es instalar una herramienta de control parental para asegurarte de que respetan los límites).
4. Elige una zona o una hora concreta en la que no puedan usar la tecnología en casa para ayudarles a descansar de los dispositivos y ofrecerles oportunidades para relacionarse de forma presencial.
Lo importante es tener en cuenta que estas expectativas deben aplicarse a todos los miembros de la familia, incluidos los padres. Dar ejemplo a los más jóvenes es fundamental a la hora de educarlos en seguridad digital. Los niños que usan sus dispositivos a altas horas de la noche tienden a estar menos supervisados; por lo tanto, es más fácil que adopten comportamientos de riesgo en Internet.
Comunicación: el vehículo de la seguridad y el bienestar digital
A la hora de hablar del tema de la seguridad y el bienestar digital con tus hijos, es esencial que empieces a afrontar la cuestión de forma temprana y con frecuencia para incorporar este tipo de conversaciones al día a día de toda la familia.
1. Implícate en la vida digital de tus hijos. Si quieres fomentar una buena comunicación con ellos respecto a sus hábitos digitales, tienes que informarte de qué aplicaciones y juegos usan e interesarte por ellos. Pregúntales qué les gusta de las aplicaciones que utilizan y qué no o qué nuevas habilidades han logrado dominar en el juego al que juegan. Asegúrate de mantener un tono positivo durante la conversación para animarles a abrirse a ti.
2. Los aspectos más importantes que debemos abordar para educar a los niños de primaria en seguridad digital son los riesgos que puede conllevar interactuar con desconocidos en Internet, el catfishing (las personas que fingen ser alguien que no son) y la necesidad de proteger nuestra privacidad en la Red. También es recomendable hablar con ellos sobre hasta qué punto podemos controlar nuestra información personaly nuestras fotos una vez que las subimos a Internet o las compartimos en el mundo digital.
3. Si tus hijos son más mayores, el rango de temas a tratar será más amplio. Cuando llegan a esta edad, es importante enseñarles a gestionar los conflictos en la Red y concienciarles sobre aspectos como el acoso escolar, las leyes relacionadas con el uso de la tecnología, los riesgos que conlleva enviar imágenes de desnudos y ceder a la presión de los compañeros, el uso excesivo de la tecnología, la existencia de la denominada «huella digital» y la importancia de proteger su reputación en Internet.
4. Asegúrate de que comprendan que siempre deben acudir a ti si tienen alguna duda o problema relacionados con la tecnología. En última instancia, lo que quieres es ser la persona a la que puedan recurrir para encontrar la mejor solución cuando necesiten ayuda en la Red.
Siguiendo los principios de este modelo, podrás crear un entorno digital que no solo garantice la seguridad de tus hijos en Internet, sino que además les permita aprovechar todas las oportunidades que les ofrece la tecnología.