Si tienes dificultades a la hora de establecer reglas, normas y límites respecto al uso de la tecnología en casa, un acuerdo familiar puede ser un buen punto de partida para hacerlo. Elaborar con tus hijos un contrato digital os ayudará a abordar el uso que hacéis de los dispositivos y a establecer una serie de pautas para vuestra vida digital tanto dentro como fuera de casa.
Sigue leyendo este artículo para descubrir cómo funcionan este tipo de documentos y conseguir gratis tu propio acuerdo digital familiar, que podrás imprimir para utilizarlo como orientación durante vuestras conversaciones.
¿Qué es un acuerdo digital familiar?
Cuando un niño recibe un dispositivo electrónico, como un nuevo smartphone o tableta, muchas familias deciden crear un documento en el que explican con detalle cómo y cuándo puede usarlo. Después, el niño lee detenidamente el documento y firma el acuerdo.
El problema que suele producirse habitualmente al firmar este tipo de contratos es que, si tus hijos no participan en su elaboración desde el principio, habrá muchas probabilidades de que terminen saltándose las reglas y los límites que habéis establecido. A muchas familias, y especialmente a los niños, les cuesta ceñirse a las normas del acuerdo y, a medida que van creciendo, también hay que adaptar sus términos.
Este acuerdo digital familiar está diseñado para ayudaros a mantener conversaciones útiles y positivas sobre la tecnología. Juntos podréis elaborar un plan práctico y, en el caso de los más pequeños de la familia, puede que empezar a reflexionar por primera vez sobre lo que significa tener una vida digital.
Cómo elaborar un acuerdo digital familiar
Con el fin de animar a los tuyos a ponerse manos a la obra, la guía Elige la aventura digital de tu familia que hemos preparado os ayudará a crear fácilmente un acuerdo familiar que podéis imprimir, rellenar y colgar en un lugar visible para todos, como la nevera o una pizarra de corcho.
El modelo de ejemplo incluye espacios en blanco para que anotéis los dispositivos que usáis, vuestras actividades digitales favoritas, las zonas de la casa y los horarios que vais a reservar para desconectar y las normas que habéis acordado juntos para ayudaros a desarrollar unos hábitos más positivos.
Si no sabes por dónde empezar, la guía incluye también una serie de recomendaciones a tener en cuenta en función de la edad de tus hijos y una lista de los riesgos que deben conocer antes de que iniciéis la conversación.
¿Cómo puede un acuerdo digital ayudar a mis hijos?
Elaborar un acuerdo sobre el uso de la tecnología es una buena forma de planificar con tus hijos el tiempo que podéis dedicar a los dispositivos y establecer unas expectativas claras sobre qué horarios vais a reservar para desconectar, cómo debéis comportaros en Internet y qué implica gestionar vuestra vida digital. Crear un contrato de este tipo evitará malentendidos, es un buen punto de partida para concienciarlos de los riesgos a los que pueden estar expuestos y mejorará la comunicación entre vosotros.
Un acuerdo digital familiar puede:
✔ ayudaros a reflexionar sobre el tiempo que vuestra familia utiliza la tecnología en general y llevar a cabo cambios positivos;
✔ facilitaros las cosas a la hora de establecer unos límites saludables respecto al uso de los dispositivos tecnológicos y la forma en que os comportáis en el mundo digital;
✔ proporcionaros las herramientas que necesitáis para hablar de forma regular y respetuosa sobre el uso que hacéis de este tipo de dispositivos;
✔ contribuir a que tus hijos se sientan implicados en el proceso. De este modo, generarás un ambiente propicio para que acepten las normas y se comprometan a respetarlas a largo plazo.
Cómo utilizar el acuerdo digital Elige la aventura digital de tu familia
Elaborar un acuerdo digital puede parecer un auténtico desafío si no sabes por dónde empezar. Nuestra plantilla y la guía que la acompaña están diseñadas para facilitaros las cosas. Lo único que tenéis que hacer es imprimir el modelo en blanco y rellenarlo juntos.
La guía Elige la aventura digital de tu familia está organizada en una serie de etapas (de 4 a 8 años, de 9 a 11, de 12 a 14 y a partir de 15) que te permitirán adaptar el acuerdo en función de la edad de tus hijos. En cada una, encontrarás:
- un resumen de cómo es su mundo digital a esa edad;
- los principales riesgos a los que debes estar atento;
- algunos consejos sobre qué aspectos podéis incluir en vuestro acuerdo;
- una lista de hábitos digitales saludables que indican que tus hijos son lo bastante maduros para gestionar diferentes situaciones y afrontar las responsabilidades que conlleva el uso de la tecnología.
Qué hacer antes de empezar
Antes de comenzar a elaborar juntos vuestro acuerdo digital, ten en cuenta las siguientes recomendaciones.
1. Leed detenidamente la guía antes de empezar a rellenar juntos el acuerdo. De esta forma, os resultará más fácil preparar la conversación.
2. Habla con tus hijos del acuerdo antes de empezar a elaborarlo. Si no los familiarizas antes con la idea, es posible que se pongan más a la defensiva.
3. Busca un espacio en el que todos os sintáis cómodos y relajados antes de empezar la conversación. Limita las distracciones y crea un entorno positivo y agradable.
4. Si los ánimos se caldean, tomaos un descanso y volved a retomar la conversación cuando todos os hayáis calmado y podáis pensar de manera constructiva.
5. Intenta evitar las recompensas y los castigos relacionados con la tecnología; por ejemplo, dejar que pasen más tiempo con los dispositivos tecnológicos si se portan bien. El objetivo es ayudarles a desarrollar unos hábitos digitales saludables, no convertir la tecnología en una herramienta de negociación.
6. Ten en cuenta la edad biológica de tus hijos, su grado de madurez, su personalidad y cualquier otra circunstancia especial (por ejemplo, si sufren algún problema de aprendizaje o presentan algún tipo de neurodiversidad) mientras discutís y establecéis las reglas.
Revisar el acuerdo familiar
A la hora de criar a nuestros hijos, no existen reglas inamovibles. Lo que funciona con los niños un día puede fallar al siguiente, y lo mismo puede aplicarse a la forma en la que vemos la tecnología. Se trata de un mundo que cambia constantemente a un ritmo vertiginoso, por lo que debemos estar siempre preparados para adaptarnos a él.
Por este motivo, te recomendamos que te asegures de que vuestro acuerdo deja algo de espacio para la flexibilidad y que no menciona qué recompensas o castigos concretos pueden esperar tus hijos en el caso de que rompan las normas. Elaborar un acuerdo inflexible o excesivamente detallado suele ser la forma más fácil de predisponer a los niños al fracaso.
En su lugar, utilizad vuestro acuerdo digital familiar como punto de partida para abordar periódicamente el tema y revisad las normas y las ideas que habéis acordado a medida que vayan creciendo. Una vez que todos tengáis claros los términos, podréis empezar a trabajar para alcanzar el bienestar digital desde una perspectiva común, lo que contribuirá a facilitaros las cosas a largo plazo. ¡Buena suerte!