Niños y pantallas: ¿deberíamos limitar su uso en vacaciones?

Comment encourager de meilleures habitudes numériques pendant l’été

Cuando acaban las clases, familias de todas partes del mundo recuperan las rutinas de las vacaciones (o la ausencia de ellas) que tantos momentos inolvidables nos han regalado. La mayoría de los niños acaban el trimestre exhaustos pero eufóricos. Algunos niños aprovechan este descanso para disfrutar de más tiempo al aire libre, jugar y explorar, o simplemente para quedar con sus amigos. Sin embargo, otros ven este periodo como una oportunidad perfecta para pasar incluso más tiempo del habitual en el sofá acurrucados delante de la pantalla.

Las vacaciones no siempre nos permiten desconectar todo lo que desearíamos: si además de equilibrar el trabajo, las reuniones familiares, los deberes extra y las oportunidades para que nuestros hijos salgan y socialicen con otros niños tenemos que gestionar también el uso de los dispositivos, este aspecto puede acabar pareciéndonos otra obligación. Es por ello que a menudo a los padres nos cuesta conseguir que nuestros hijos respeten las mismas reglas que hemos establecido al respecto durante las vacaciones de verano, primavera e invierno. En este artículo te damos algunos consejos esenciales para gestionar la vida digital de tu familia  y ayudarles a equilibrar el uso de la tecnología cuando terminan las clases.

¿Es perjudicial que los niños dediquen más horas a las pantallas durante las vacaciones?

Los periodos vacacionales pueden ser muy largos, y seguro que hay varios argumentos a favor de permitir que tus hijos puedan disfrutar unas horas más de la tecnología, tanto desde su punto de vista como desde el tuyo.

En términos generales, el hecho de ampliar de vez en cuando los límites que habéis acordado respecto al uso de los dispositivos electrónicos no va a tener un gran impacto sobre sus hábitos ni sobre su bienestar. Sin embargo, gestionar el uso de la tecnología no significa únicamente limitar el tiempo que le dedican los más pequeños, sino también seleccionar el contenido con el que interactúan y las plataformas que usan, así como mantener un equilibrio saludable incluso en vacaciones. 

Además, optar por prohibirles el uso de las pantallas suele ser poco realista: algunos niños tienen que hacer deberes en esta época del año, los dispositivos son una herramienta fundamental para poder mantenerse en contacto con sus amigos, y las aplicaciones y las plataformas educativas pueden ayudarles a revisar y a repasar lo que han aprendido durante el último trimestre.

¿Cuánto tiempo es recomendable que utilicen las pantallas en vacaciones?

Una buena regla general es ceñirse a las pautas recomendadas sobre el uso de los dispositivos —en la medida en la que sea razonable y posible—.  Sin embargo, si tu familia necesita recurrir a la tecnología un poco más de lo habitual durante las vacaciones, es importante que te centres en ayudar a tus hijos a utilizarla de forma segura y equilibrada  en lugar de en el tiempo que pasan delante de la pantalla. Eso puede implicar:

  • bloquear el acceso a determinadas aplicaciones y plataformas;
  • reservar periodos para estudiar en casa que les permitan concentrarse en los deberes;
  • priorizar el uso de los dispositivos en las zonas comunes de la casa, como el salón o un estudio, en lugar de en el dormitorio;
  • ofrecerles más libertad para explorar y jugar al aire libre o con sus amigos y utilizar la tecnología para mantenerte en contacto con ellos.

Asegúrate de adaptar el tiempo que pueden pasar tus hijos cada día delante de la pantalla en función de su edad. Estas son las recomendaciones básicas de Qustodio:

  • De 0 a años: 30 minutos 
  • De 6 a 9 años: 1 hora 
  • De 10 a 13 años: 2 horas 
  • De 14 a 18 años: 2 horas y 30 minutos 

La clave, como siempre, es encontrar el equilibrio adecuado para tu familia. No existe una regla exacta para calcular cuánto tiempo deberías permitir que utilicen tus hijos la tecnología, pero, a la hora de tomar una decisión, es aconsejable que tengas en cuenta su edad, las necesidades de tu familia y, lo que es más importante, la personalidad de cada niño.

 

Setting a summer screen time routine

 

Cómo gestionar el uso de las pantallas en vacaciones

Durante los periodos de descanso, es normal que os apartéis de la rutina, ya que puede haber infinidad de situaciones distintas. A lo largo de vuestras vacaciones, es posible que haya algún día de viaje que os obligue a dejar de lado todas las reglas que habéis establecido respecto al uso de los dispositivos, y que en cambio después tengáis una agenda familiar tan apretada que tus hijos no les dediquen ni un minuto durante varios días seguidos. A la hora de tomar una decisión sobre los límites que vas a establecer en este sentido, ten en cuenta los siguientes aspectos: 

  • Cómo utilizan tus hijos las pantallas. ¿Están viendo un tutorial en YouTube para iniciarse en una nueva actividad, o su único objetivo es pasarse el día jugando a videojuegos? No es lo mismo hacer un uso intencional que pasarse horas reproduciendo vídeos de forma aleatoria, de modo que intenta ayudarles a dar prioridad a la calidad antes que a la cantidad en la medida de lo posible. 
  • ¿Utilizan la tecnología por iniciativa propia o porque tú les animas a ello? A veces nos cuesta centrar la atención de los niños y mantenerlos entretenidos durante las vacaciones, sobre todo si tenemos que trabajar o estamos ocupados. Sin embargo, nuestros hijos también necesitan oportunidades para practicar las habilidades relacionadas con la autorregulación y aprender a gestionar su tiempo por sí mismos. Ofrecerles un mayor grado de control a la hora de planificar su día o prepararles una lista de actividades para realizar en casa que no impliquen el uso de las pantallas es una buena forma de ayudarles a hacerlo.

Una vez que entiendas cómo, cuándo y por qué desean utilizar tus hijos la tecnología, te resultará más fácil gestionar su uso y establecer unos límites adecuados para ellos durante los periodos vacacionales. 

Cómo mejorar los hábitos digitales de tus hijos durante las vacaciones

1. Evita utilizar la tecnología como una forma de negociar con ellos.

Es evidente que es más fácil decirlo que hacerlo, pero, en la medida que sea posible, intenta tratar los dispositivos como una actividad más de vuestra vida diaria en lugar de como un premio. El objetivo es ayudar a tus hijos a desarrollar unos hábitos saludables, no proporcionarles una moneda de cambio.

2. Explica a sus tutores las normas que has establecido en este sentido.

Si vas a dejar a tus hijos con algún familiar o algún otro tipo de tutor durante las vacaciones, es recomendable que establezcáis unas reglas básicas claras sobre cómo gestionas el uso de las pantallas y la tecnología. Si habéis elaborado un acuerdo digital familiar, explícale su contenido a cualquiera que vaya a cuidar de tus hijos durante las vacaciones o, ya que estamos, en cualquier otro momento del año. Por ejemplo, puedes aclararles: 

  • si disponen de su propio dispositivo y cuánto tiempo pueden dedicarle;
  • si no utilizáis la tecnología en la mesa, el coche ni los dormitorios, o cualquier otro espacio que reserves para desconectar;
  • si habéis establecido un límite de tiempo respecto al uso de las pantallas;
  • si hay alguna aplicación, plataforma o juego que no quieres que tus hijos usen.

Conseguir que los más pequeños mantengan un horario estable en este aspecto puede ser difícil cuando están fuera de casa, así que tal vez quieras considerar la posibilidad de utilizar una herramienta de control parental para asegurarte de que respetan las normas independientemente de dónde están y de con quién. 

Si tus hijos pasan cada vez más tiempo con sus abuelos, un vecino, e incluso con su otro progenitor en una casa diferente, y prefieres no compartir tu usuario y tu contraseña, la función Cuenta adicional de Qustodio puede resultarte muy útil. Esta práctica herramienta permite a otro padre o tutor configurar reglas y recibir informes sobre la actividad digital de tus hijos, lo que significa que podrás asegurarte de que mantienen unos hábitos consistentes estén donde estén estas vacaciones.

3. Céntrate en alcanzar el equilibrio adecuado en lugar de prohibirles usar la tecnología.

Prohibirles totalmente a tus hijos que empleen las pantallas suele ser poco realista, sobre todo durante las vacaciones —a menos que toda la familia se comprometa a respetar esa regla—. 

Con frecuencia, los padres nos obsesionamos con limitar o reducir el tiempo que dedican a los dispositivos, pero si centramos nuestra energía en proporcionarles alternativas y ofrecerles la autonomía que necesitan para poder explorar también en el mundo real, habremos respondido a la famosa pregunta de qué pueden hacer en su lugar que nos suelen plantear cuando la tecnología es la opción más fácil. 

Si se te han agotado las ideas, nuestro set de actividades para desconectar de forma sencilla y económica es una buena opción para empezar. En él encontrarás 90 sugerencias perfectas para ayudar tanto a los niños pequeños como a los preadolescentes, los adolescentes y el resto de la familia a descansar de la tecnología. Es fácil de preparar, podéis recurrir a él en cualquier momento e incluye alternativas a la tecnología para fomentar el juego libre y la creatividad.

4. Establece límites y expectativas antes de que empiecen a utilizar la tecnología.

Si tus hijos no saben cuáles son los límites, es probable que pasen más tiempo delante de la pantalla del que te gustaría. Habla claramente con ellos sobre lo que pueden y no pueden hacer antes de cada sesión de uso: por ejemplo, si estableces que un día pueden ver dos series de televisión o que pueden jugar a Roblox 30 minutos antes de comer, les ayudarás a entender cuánto tiempo tienen y cuáles serán las consecuencias si sobrepasan esos límites.

5. Acordad unas reglas básicas para toda la familia.

Antes de que terminen las clases, o nada más empezar las vacaciones, repasa con tus hijos las normas sobre cómo vais a gestionar el uso de la tecnología juntos. Ten en cuenta, entre otros, los siguientes aspectos:

  • dónde vais a guardar los dispositivos por la noche;
  • qué zona común de la casa podéis utilizar todos para cargarlos;
  • qué horarios de descanso vais a establecer y cómo podéis aseguraros de que toda la familia tiene la oportunidad de desconectar;
  • a quién pueden acudir tus hijos si tienen alguna duda sobre el contenido que ven o las experiencias que viven en Internet.

Si ya habéis elaborado un acuerdo digital familiar, dedicad unos minutos a revisarlo juntos para ver si deseáis cambiar alguna de las normas durante las vacaciones. Si todavía no disponéis de ninguno, este periodo de descanso puede ser una buena oportunidad para que acordéis unas reglas familiares respecto al uso de los dispositivos. Recuerda que, además de estos límites, es importante que hables periódicamente con tus hijos sobre el mundo digital y compruebes qué tipo de contenidos suelen consumir y qué temas les interesan.

6. Anímales a realizar actividades al aire libre.

Las actividades al aire libre pueden suponer una gran oportunidad para desconectar de la tecnología, tanto en tu caso como en el de tus hijos. Lo importante es que encontréis una hora del día durante la cual todos los miembros de la familia podáis descansar de la tecnología y aprovechar al máximo el tiempo que compartís. 

Si hace mal tiempo, no te preocupes; podéis jugar a un juego de mesa, preparar unos batidos o realizar alguna manualidad. La diversión no tiene por qué ser necesariamente espontánea, por mucho que pensemos lo contrario. Habituaros a reservar parte de vuestro tiempo libre para realizar actividades familiares o quedar con vuestros amigos a una hora en la que todos podáis descansar de las pantallas, y antes de que os deis cuenta estaréis deseando que llegue el momento de pasar tiempo juntos en el mundo real.

Reducir progresivamente el papel que tiene la tecnología en la vida cotidiana de tus hijos no tiene por qué terminar convirtiéndose en una batalla diaria. En lugar de centrarte en establecer unas normas inamovibles, busca estrategias que contribuyan a mejorar los hábitos de toda la familia. Tus hijos tienen a su disposición infinidad de alternativas para entretenerse estas vacaciones sin recurrir a los dispositivos electrónicos, y si les ayudas a ser más conscientes del uso que hacen de ellos y estableces unas expectativas claras al respecto, tendréis muchas más oportunidades para vivir momentos inolvidables en familia.